El robo de aceite dieléctrico en Baraguá dejó sin electricidad a 12 viviendas y llevó ante un tribunal la actuación del custodio de una cooperativa agrícola.
La ausencia del custodio y los 236 litros sustraídos
El Tribunal Municipal Popular de Baraguá, en Ciego de Ávila, celebró el juicio el 24 de septiembre de 2026. El proceso examinó la sustracción de 236 litros de aceite dieléctrico del banco de transformadores de la Cooperativa de Producción Agropecuaria Mártires del 9 de abril.
Según lo expuesto durante el juicio, el custodio abandonó sus funciones. Esa ausencia permitió que personas ajenas a la entidad se apropiaran del aceite, necesario para el funcionamiento del sistema eléctrico de la zona.
El proceso se centró en el deber del trabajador de proteger los bienes bajo su custodia. La información disponible atribuye la sustracción a terceros, no al custodio.
Doce viviendas y una cooperativa afectadas
Las 12 viviendas pertenecen a la base productiva de la cooperativa. Sus residentes estaban privados del servicio eléctrico desde que ocurrieron los hechos, de acuerdo con la información difundida el 25 de septiembre.
La pérdida del aceite también dificultó seriamente las labores productivas de la entidad agrícola. El mismo banco de transformadores está vinculado al suministro que necesitan las viviendas y la cooperativa.
El robo de aceite dieléctrico en Baraguá tuvo así dos efectos directos: interrumpió el servicio en los hogares afectados y perjudicó el trabajo de la cooperativa. Ambos daños formaron parte de los hechos examinados durante el proceso judicial.
¿Qué delito examinó el tribunal?
El juicio trató el caso como un incumplimiento del deber de preservar bienes en entidades económicas. Esa es la figura mencionada para la conducta del custodio; el proceso no se presentó como un juicio por sabotaje contra el sistema eléctrico.
La información del proceso no consignó qué sanción recibió el custodio. Por tanto, el hecho confirmado es la celebración del juicio, no una condena específica contra él.
Baraguá registró otro suceso relacionado con esta práctica en agosto de 2026. Un hombre murió electrocutado tras escalar un banco de transformadores en el asentamiento Gutiérrez, presuntamente para extraer aceite dieléctrico.
En otro proceso reciente, un tribunal de Holguín impuso penas de ocho y diez años a dos familiares por robar aceite de una subestación. Aquel hecho dejó sin electricidad durante más de 24 horas a más de 4.000 clientes.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, dijo ante la Asamblea Nacional en julio que el robo de aceite ocurre «a diario». Su declaración se refería al problema a escala nacional, no al caso juzgado en Baraguá.
















