Las Tunas lleva desde 2017 sin producir guantes quirúrgicos esterilizados

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La única fábrica de artículos de látex de Cuba lleva desde 2017 sin producir guantes quirúrgicos esterilizados, pese a que un año antes fabricó seis millones de pares.

La planta está en Las Tunas y pertenece a la unidad empresarial Thaba. Su jefe, Antonio Elio Nuñez Nojas, recordó que los seis millones de pares de 2016 fueron un récord para la instalación. Hoy, la línea que abastecía de guantes a los servicios de salud permanece detenida.

Insumos que la fábrica no tiene

Para fabricar los guantes quirúrgicos esterilizados faltan oleato de potasio, el acelerante ZDBC y pigmentos líquidos. Milaydys García Aguilar, especialista de producción, explicó que los últimos colorantes recibidos llegaron en polvo. La fábrica carece de molinos adecuados para reducirlos al tamaño que exige el proceso.

El suministro de látex natural también cambió. La planta lo obtenía de Guatemala, pero ese proveedor dejó de abastecerla. García Aguilar señaló que ahora recurren a un mercado asiático y que la distancia aumenta los gastos de transporte y los aranceles.

Los viajes más largos plantean otro problema para la fábrica: algunas materias primas pueden llegar caducadas o defectuosas, según la especialista. La disponibilidad de látex, por sí sola, tampoco resolvería la falta de los demás productos necesarios para elaborar los guantes.

Una esterilizadora detenida y maquinaria incompleta

La instalación tiene una esterilizadora de diez metros cúbicos que no puede utilizar. Funciona con óxido de etileno suministrado en botellones importados de 34 kilogramos, de los que la planta no dispone.

George Cruz Ramayo, director de Thaba Las Tunas, afirmó que el equipo permitiría esterilizar tanto guantes como otros materiales médicos. Según explicó, el área donde se encuentra permanece conservada, aunque sin funcionar.

La cadena transportadora necesita nueve variadores de frecuencia y solo dos están operativos. Nuñez Nojas explicó que las variaciones de velocidad alteran los parámetros requeridos durante la fabricación de los guantes.

También faltan equipos de elongación, peachímetros y reactivos para los laboratorios que verifican la calidad. Los directivos de la fábrica atribuyen las dificultades de acceso a equipos e insumos al embargo de Estados Unidos.

Producciones manuales para mantener la actividad

Las líneas auxiliares tampoco funcionan como antes. En ellas se hacían guantes domésticos, membranas para acopiar veneno de abejas y conos utilizados en la inseminación del ganado.

Ante la paralización de esas líneas, los trabajadores elaboran guantes domésticos de forma manual. Nuñez Nojas explicó que usan un cronómetro para controlar la duración de cada etapa. Los productos se destinan a labores de higiene, limpieza y peluquería.

La fábrica habilitó además un pequeño taller de talabartería y una sala de costuras. Con residuos de látex produce pelotas que utiliza el equipo de béisbol y que también comercializa a Educación y otros organismos.


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