La mipyme estatal Servivip tiene entre sus encargos contribuir al abasto de agua en comunidades cubanas de difícil acceso o con sistemas hidráulicos deteriorados.
La empresa pertenece al Instituto de Recursos Hidráulicos (INRH) y orienta su actividad hacia las poblaciones con mayores necesidades de suministro. Su labor forma parte de los esfuerzos para llevar este servicio a comunidades que afrontan dificultades para recibirlo.
El territorio y las redes, dos retos del abastecimiento
Las condiciones de las localidades que debe atender plantean desafíos diferentes. En unas, el difícil acceso complica el objetivo de llevar agua a sus habitantes; en otras, el deterioro de los sistemas hidráulicos constituye uno de los problemas del abastecimiento.
El encargo de Servivip comprende comunidades con esas características, sin limitarse a una sola de ambas situaciones. La empresa reúne experiencias y proyectos relacionados con esa tarea, que se presenta como una línea de trabajo y no como un restablecimiento inmediato del servicio.
Una responsabilidad que incluye a distintos actores
El abasto de agua a las poblaciones más necesitadas involucra en Cuba a instituciones estatales, formas de gestión no estatal y cooperativas. La convocatoria a participar comprende, por tanto, distintas modalidades de organización económica, no únicamente a las entidades hidráulicas.
Cada una debe aportar desde las responsabilidades que le corresponden. Dentro de ese esquema, Servivip participa como mipyme estatal vinculada al INRH, con un encargo dirigido al suministro comunitario.
El propósito planteado para esa participación combina la atención a las necesidades de la ciudadanía con los objetivos de desarrollo del país. Para Servivip, el destino de ese trabajo son las comunidades que más requieren mejorar su acceso al agua.
















