Con los apagones extendidos y el suministro irregular de combustible, preparar los alimentos se ha convertido en una preocupación diaria para numerosas familias cubanas. Cuando falta la electricidad, disponer de una balita de gas puede determinar si un hogar consigue cocinar.
La situación se complica para quienes dependen de las entregas tradicionales de gas licuado. Muchos consumidores llevan largos períodos sin recibir el producto con la regularidad que necesitan, mientras crecen las ofertas comerciales que exigen pagos en dólares.
Cocinar en Cuba es cada vez más difícil
Los cortes eléctricos afectan hornillas, arroceras y otros equipos que antes permitían resolver buena parte de las comidas. Cuando las interrupciones se prolongan, tampoco resulta sencillo conservar los alimentos o planificar su preparación.
El gas licuado de petróleo constituye una alternativa para las viviendas que disponen de instalaciones adecuadas. Sin embargo, el problema no es solamente conseguir un cilindro: también hace falta encontrar dónde comprar combustible para llenarlo.
En distintos territorios, las familias han denunciado demoras y falta de existencias. Algunas recurren al carbón o a la leña, aunque estas soluciones pueden resultar incómodas y generar riesgos, especialmente en espacios cerrados.
La crisis energética ha agravado una desigualdad conocida. Quien dispone de dólares o tiene familiares capaces de pagar desde el extranjero encuentra opciones comerciales inaccesibles para numerosos trabajadores y jubilados que cobran en pesos cubanos.
¿Qué sucede con el gas que se vende mediante contratos estatales?
El sistema de contratos para el gas licuado no ha desaparecido jurídicamente. Las casas comerciales de CUPET continúan siendo la referencia para los trámites de los clientes, aunque las entregas dependen de las existencias de cada territorio.
Lo que sí ha cambiado es la capacidad real de abastecimiento. Durante 2026, las restricciones de combustible y las interrupciones de la distribución han dejado a muchos hogares sin una reposición regular.
Además, en julio entró en vigor un nuevo precio minorista sin subsidio. La Resolución 155/2026, publicada en la Gaceta Oficial, fijó la tarifa estatal del gas licuado en 35 pesos cubanos por kilogramo.
Ese precio oficial no significa que los consumidores puedan comprar combustible cuando lo necesiten. La existencia de una tarifa y la disponibilidad física del producto son asuntos diferentes.
A medida que las vías habituales resultan insuficientes, las compras por Internet adquieren más importancia. Pero estas alternativas se concentran en quienes pueden asumir importes en moneda extranjera.
Una tienda online muestra balitas de gas llenas de diferentes capacidades
En ese contexto, la plataforma Cubamax presenta nuevas opciones de cilindros para el mercado cubano, con precios en dólares.
Las fichas comerciales consultadas este 29 de octubre muestran balones llenos de dos tamaños: uno pequeño de aproximadamente 7 kilogramos y otro de 45 kilogramos. Ambos incluyen un recipiente nuevo, por lo que no exigen entregar un cilindro vacío a cambio.

También aparecen envases sin combustible. Esa diferencia merece atención, porque comprar una balita vacía no resuelve de inmediato la necesidad de cocinar.
Las modalidades visibles corresponden a entregas en La Habana y determinadas opciones de recogida. No debe interpretarse esta oferta como disponibilidad garantizada para todas las provincias.
Balita nueva y llena de 7 kilogramos por 89 dólares
La opción de menor capacidad se anuncia en 89 dólares. Contiene aproximadamente 7 kilogramos de gas, equivalentes a 15 libras, dentro de un cilindro nuevo.
Según la descripción mostrada por la tienda, el comprador no necesita presentar una balita vacía. La oferta incluye una válvula nueva y anuncia también regulador, manguera, presillas e instalación profesional.
El envase tiene una altura aproximada de 46 centímetros y un diámetro de 30,5 centímetros. El peso total indicado para el conjunto lleno ronda las 36 libras.
La modalidad examinada corresponde a entrega domiciliaria en La Habana, con un plazo anunciado de tres a siete días hábiles.
Cilindro de 45 kilogramos lleno por 300 dólares
Para quienes buscan mayor capacidad, Cubamax anuncia otro balón nuevo con aproximadamente 45 kilogramos de gas, equivalentes a 100 libras.
El precio publicado es de 300 dólares. La descripción incluye el cilindro, la válvula, el regulador, la manguera, las presillas y el servicio de instalación profesional.
Se trata de un recipiente considerablemente más voluminoso. Su altura ronda los 123,3 centímetros y su diámetro alcanza aproximadamente 37,4 centímetros.
La tienda presenta una alternativa de entrega domiciliaria en La Habana y muestra también una opción de recogida en Reparto Náutico.
Hay una condición importante para la entrega a domicilio: el cilindro lleno solamente se entrega en planta baja. El servicio no contempla subirlo a pisos superiores.
Para el reparto se indica igualmente un período estimado de tres a siete días hábiles, sujeto a las condiciones de la operación.
También venden cilindros vacíos de 30 y 100 libras
El catálogo incorpora dos artículos que no deben confundirse con las ofertas anteriores. Son balones nuevos, pero se comercializan sin carga de gas.
El cilindro vacío de 30 libras aparece anunciado por 149 dólares, mientras que el de 100 libras cuesta 249 dólares.
En esos casos, el comprador tendría que gestionar posteriormente el llenado por una vía autorizada y compatible con el recipiente. Adquirirlo vacío no garantiza que exista combustible disponible para recargarlo.
Esta distinción explica por qué el precio de un cilindro vacío grande puede parecer cercano al de otro lleno. No se están comprando exactamente los mismos productos ni servicios.
¿Cuáles son las condiciones de entrega y devolución?
Las fichas examinadas de las opciones llenas muestran un servicio de entrega en casa con una estimación de tres a siete días hábiles.
Cubamax indica que el destinatario debe revisar completamente la mercancía cuando la recibe. Si encuentra alguna inconformidad, puede rechazar el pedido y devolverlo al repartidor en ese momento, según las condiciones anunciadas.
La empresa advierte que, después de aceptar la entrega, no devuelve el pago ni repone la mercancía. Por eso conviene comprobar el estado del cilindro, sus componentes y las condiciones de la instalación antes de dar la conformidad.
También es necesario verificar que la dirección esté cubierta por el servicio y que el importe final coincida con el anunciado. Los productos y las existencias pueden variar mientras se realiza la compra.
Las opciones se consultan en la tienda online de Cubamax, donde el usuario puede seleccionar el artículo y comprobar si permite incorporarlo al carrito.
Para las familias que necesitan resolver la cocción de los alimentos, estas ofertas representan una vía comercial adicional. Sin embargo, su coste en dólares deja fuera a una parte importante de quienes dependen exclusivamente de ingresos en moneda nacional.

















