La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el 2 de noviembre una petición urgente del gobierno de Donald Trump para apartar unos 20.000 votos en California.
El Departamento de Justicia pretendía separar las papeletas por correo correspondientes a personas que consideraba posiblemente extranjeras e impedir su conteo. La solicitud afectaba a los sobres que devolvieran unos 20.000 electores incluidos en una lista federal, según la Fiscalía General de California.
El alcance de la decisión
El máximo tribunal emitió su orden el lunes 2 de noviembre de 2026, víspera de las elecciones de mitad de mandato. La resolución consta de una sola frase y rechaza la medida cautelar solicitada mientras se tramita la apelación.
El expediente lleva el número 26A624 y enfrenta a Estados Unidos con California y otros demandados. La jueza Elena Kagan recibió la solicitud y la remitió al pleno del tribunal.
El rechazo no equivale a una sentencia definitiva sobre el litigio principal. El gobierno federal continúa su apelación ante el Tribunal del Noveno Circuito, según confirmó la Secretaría de Estado de California.
Una lista cuestionada, no votos ilegales demostrados
La administración había acusado inicialmente a California de mantener en sus registros a 190.000 personas sin derecho a votar. Después redujo su cálculo a unas 20.000 y acudió a los tribunales cuando ya había comenzado la votación anticipada.
La supuesta falta de ciudadanía de esos electores constituye una alegación del gobierno, no un hecho establecido por esta resolución. La cifra tampoco representa una cantidad comprobada de papeletas emitidas: la petición se refería a las que esas personas pudieran devolver.
Al rechazar una solicitud anterior, el juez David Carter cuestionó la metodología federal para identificar posibles extranjeros inscritos. Consideró que los cálculos arrastraban incertidumbre y errores.
Tres decisiones previas en una semana
El recorrido judicial incluyó varios intentos de obtener una intervención urgente. El 26 de octubre, el Noveno Circuito desestimó una primera apelación porque el gobierno no había dado tiempo suficiente al tribunal de distrito.
El 28 de octubre, el Tribunal Federal del Distrito Central de California rechazó la orden de restricción temporal solicitada. Dos días después, el Noveno Circuito denegó también la medida cautelar pendiente de apelación.















