Un agente de ICE acusado de atropellar deliberadamente a un hombre durante una persecución en Houston quedó libre bajo una fianza de 30.000 dólares.
Mario Alberto Morales, de 33 años, se entregó el lunes 2 de noviembre ante un tribunal del condado de Harris, Texas. Un gran jurado lo había acusado el viernes 30 de octubre de agresión agravada con un arma mortal.
La Fiscalía sostiene que el atropello fue intencional
El caso corresponde al operativo migratorio del 10 de octubre, cuando Morales conducía un vehículo sin identificación policial y perseguía a Miguel Parra Hernández. El hombre había abandonado una camioneta y huía a pie cuando recibió el impacto.
El fiscal del condado de Harris, Sean Teare, sostiene que las grabaciones muestran una maniobra deliberada para detenerlo. Durante una comparecencia pública, presentó imágenes de vigilancia y de la cámara corporal del agente como respaldo de la acusación.
Según Teare, Morales giró el volante hacia Parra Hernández antes del impacto. Las imágenes también muestran al agente acercándose al hombre herido y moviéndole una pierna mientras permanecía tendido en el suelo.
La defensa y la agencia rechazan la acusación
El abogado David Lindenmuth afirma que el atropello fue accidental. Su versión sostiene que Morales reaccionó para evitar una colisión con otro vehículo y no tuvo intención de golpear a Parra Hernández. También atribuye la decisión de presentar cargos a motivaciones políticas del fiscal.
ICE rechazó que el agente actuara deliberadamente. La acusación penal abre un proceso judicial; no constituye una condena contra Morales.
Parra Hernández continúa bajo custodia federal en un centro de rehabilitación. Su abogada, Kim Bruno, explicó que sufrió fracturas y daños en los nervios y necesitó una operación después del atropello.
El historial laboral y la formación de los agentes
Morales ingresó en ICE en agosto de 2025, según su abogado, quien asegura que recibió más preparación que otros contratados. Su incorporación coincidió con la ampliación de personal para ejecutar la política de deportaciones de Donald Trump en Estados Unidos.
La agencia anunció recientemente que volvería a capacitar a miles de oficiales que recibieron formación acelerada durante esa expansión. El caso ha concentrado críticas sobre los controles de contratación y la preparación de los nuevos agentes.
Antes de trabajar para ICE, Morales ocupó puestos penitenciarios y sirvió en el Ejército. Una portavoz del Departamento de Justicia Penal de Texas confirmó que renunció en 2018 mientras estaba bajo un régimen disciplinario por falsificar registros. Había anotado como completadas rondas de seguridad que no realizó.















