El reciente anuncio del gobierno cubano sobre la imposición de topes a los precios de seis productos esenciales ha generado un debate sobre su impacto en las tasas de cambio del mercado informal.
La medida, que busca frenar la inflación galopante que en mayo alcanzó un 31%, incluye productos como pollo, aceite, pasta, leche en polvo, detergente y salchichas.
Según la información recién publicada, los precios minoristas máximos para estos productos se fijarán de la siguiente manera: el pollo (muslos y contramuslos) a 680 pesos por kilogramo, la leche en polvo a 1,675 pesos por kilogramo, las pastas a 835 pesos por kilogramo, las salchichas a 1,045 pesos por kilogramo, el detergente en polvo a 630 pesos por kilogramo y el aceite de soja a 990 pesos por kilogramo.
Ahora bien, ¿la imposición de estos precios máximos podría tener varios efectos en las tasas de cambio del mercado informal cubano?
¿Cómo influirá en el precio del dólar y el euro?
Los topes de precios pueden llevar a una escasez de productos en el mercado, ya que los importadores y productores pueden no encontrar rentable vender a los precios fijados.
Esta escasez podría aumentar la demanda de productos importados, lo que incrementa la demanda de divisas necesarias para realizar dichas importaciones, presionando al alza el valor del dólar y otras divisas en el mercado informal.
Además, los controles de precios pueden incentivar aún más la economía informal, donde los productos se venden a precios de mercado no regulados. Los actores de esta economía necesitarán divisas para reabastecerse, lo que incrementa aún más la demanda en el mercado informal de divisas.
Este fenómeno fomenta un ciclo inflacionario y una creciente demanda de divisas. Si los topes de precios no son sostenibles, las MIPYMES y otros proveedores pueden optar por reducir la oferta, lo que podría llevar a un mercado negro de estos productos con precios mucho más altos. Este incremento de precios en el mercado negro alimenta la inflación, aumentando la necesidad de más divisas para importar bienes a precios crecientes.
La viceministra de Finanzas, Lourdes Rodríguez, subrayó que la medida es temporal y se enmarca en un esfuerzo por frenar el aumento de precios en la economía. Sin embargo, indicó que la política de precios del país se dirige hacia una “descentralización de precios”, buscando eventualmente que estos se regulen por las leyes del mercado, es decir, por la oferta y la demanda.
Las MiPymes y la tasa de cambio
En no pocas ocasiones los cubanos han expresado en las redes sociales opiniones relativas al hecho de que son precisamente las MiPymes quienes establecen con su obrar los precios del dólar y del euro en Cuba.
Más allá de apuntalar esa afirmación estas empresas tienen hoy un rol fundamental en la economía cubana, y no podemos pasar por alto su influencia en el comportamiento del mercado informal de divisas.
Sin lugar a dudas, Los topes de precios en los productos esenciales pueden tener un impacto significativo en las tasas de cambio del mercado informal cubano.
A corto plazo, pueden reducir la demanda de divisas, pero a mediano y largo plazo, es probable que aumenten la presión sobre las divisas debido a la escasez de productos, inflación y el incentivo para la economía informal. Las autoridades y los actores económicos deberán seguir de cerca los efectos de esta medida para ajustar las políticas según sea necesario.
