La cadena Aston, perteneciente al grupo Archipielago International, comunicó su salida de Cuba y deja sin operador seis hoteles en varios polos turísticos de la isla.
La decisión convierte a Aston en la tercera hotelera internacional que abandona el mercado cubano en menos de una semana, según reportó REPORTUR.
Seis hoteles Aston quedan fuera de la gestión internacional
Archipielago International, grupo con sede en el sudeste asiático y más de 200 hoteles a nivel mundial, operaba en Cuba bajo la marca Aston.
Sus establecimientos estaban ubicados en La Habana, Varadero, Cayo Coco y Holguín, cuatro de los polos turísticos más importantes del país.
Con su salida, esos seis hoteles pasan a quedar sin la gestión directa de la cadena extranjera que los administraba. La decisión ocurre en un momento delicado para el turismo cubano, golpeado por la caída de visitantes y por el deterioro de los servicios básicos.
La retirada de Aston no llega sola. Días antes, Blue Diamond Resorts entregó a Gaviota los 62 hoteles que operaba en la isla, según habían adelantado REPORTUR y Preferente. Iberostar también había comenzado su proceso de salida.
Ese movimiento coloca a Gaviota ante una carga operativa mucho mayor. La empresa turística forma parte del sistema empresarial vinculado a Gaesa, el conglomerado militar cubano.
Estados Unidos fija el 5 de junio como fecha límite
Las salidas de cadenas hoteleras se aceleran por el plazo fijado por Estados Unidos, que vence el 5 de junio.
A partir de esa fecha, Washington prevé aplicar sanciones contra empresas que mantengan operaciones con filiales de Gaesa. La medida afecta a operadores internacionales con contratos vinculados a Gaviota.
El gobierno estadounidense advirtió que las compañías que no se desvinculen de Gaesa podrían enfrentar consecuencias legales y financieras.
La presión recae directamente sobre el modelo turístico cubano, donde varias cadenas extranjeras han administrado hoteles construidos o controlados por entidades estatales.
En el caso de Aston, la salida se produce justo antes de que venza ese plazo. La compañía queda así fuera de la lista de operadores internacionales que continúan gestionando hoteles vinculados a ese entramado empresarial.
Gaviota recibe más hoteles en plena crisis turística
La salida de Aston amplía el número de instalaciones que quedan en manos de Gaviota, después de la entrega de más de 60 hoteles por parte de Blue Diamond.
El problema no se limita a cambiar un operador por otro. Las cadenas internacionales aportaban marca, administración, experiencia comercial y canales de venta en mercados emisores.
Sin esos elementos, la gestión directa de los hoteles puede enfrentar mayores dificultades para mantener ocupación, servicios y estándares de operación.
La situación coincide con una caída del 56 por ciento en la llegada de visitantes durante el primer cuatrimestre de 2026, según datos oficiales citados en la información disponible.
Esa reducción golpea una de las principales fuentes de divisas del país. También impacta a trabajadores y proveedores vinculados al turismo, desde empleados de hoteles hasta negocios que dependen de la actividad en esos polos.
Apagones y falta de servicios agravan el escenario
El retiro de operadores hoteleros ocurre mientras Cuba atraviesa una crisis energética severa.
La isla registra apagones prolongados y un déficit de generación que supera los 2000 megavatios en el horario pico, según los reportes recientes del sistema eléctrico.
Esa realidad complica la operación turística. Los hoteles necesitan combustible, electricidad estable, transporte, alimentos y servicios básicos para sostener sus reservas.
En un mercado ya afectado por la baja llegada de turistas, la pérdida de cadenas internacionales reduce todavía más la capacidad de competir con otros destinos del Caribe.
Aston deja Cuba cuando el gobierno intenta atraer inversión extranjera y sostener el turismo como fuente de ingresos. Su salida confirma que la presión sobre Gaesa ya tiene efectos visibles en la operación hotelera de la isla.
















