El refuerzo de la frontera entre México y Estados Unidos empuja a algunos migrantes por el Pacífico hacia travesías más largas y peligrosas.
Los traficantes llegan a cobrar hasta 20.000 dólares por el traslado, sin garantizar la llegada a territorio estadounidense. El despliegue de drones, sensores y más agentes dificulta los cruces tradicionales y modifica los recorridos.
Viajes nocturnos y extorsiones en las playas
Algunas embarcaciones salen de noche, sin luces y con exceso de pasajeros. Las corrientes marinas y las bajas temperaturas elevan el peligro de ahogamiento e hipotermia durante estos trayectos.
Antes de embarcar, los migrantes también se exponen a extorsiones de grupos criminales que controlan determinadas zonas de playa. Los recorridos más extensos aumentan, además, la exposición a accidentes.
Rescates frente a Baja California y San Diego
El 16 de octubre de 2026, una embarcación naufragó frente a Baja California. La Guardia Costera estadounidense localizó a 16 personas y posteriormente suspendió la búsqueda de otras 11 desaparecidas.
La institución no confirmó que ese barco estuviera relacionado con el tráfico de migrantes, por lo que el caso no permite establecer ese vínculo.
Otro operativo documenta los riesgos del frío en esta ruta. En un comunicado del 17 de enero de 2025, la Guardia Costera informó de la interceptación de una embarcación con 15 personas frente a Point Loma, en San Diego.
Una de ellas presentaba síntomas compatibles con hipotermia y requirió traslado a un hospital para evaluación médica.















