El expresidente cubano Raúl Castro reapareció este viernes en un acto público en La Habana. Es su primera aparición desde que fiscales federales de Estados Unidos lo imputaran por el derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996.
Homenaje en el Teatro Karl Marx por el aniversario del MININT
Castro, de 95 años, asistió a una ceremonia celebrada en el Teatro Karl Marx de la capital cubana. El evento fue con motivo del 65 aniversario de la creación del Ministerio del Interior.
En el acto estuvo acompañado por el presidente Miguel Díaz-Canel, altos cargos del Gobierno, dirigentes del Partido Comunista de Cuba y familiares.
El que fuera presidente de la isla entre 2008 y 2018 y actualmente considerado por la terminología oficial como «líder al frente de la revolución cubana» cumplió 95 años esta semana. Su última aparición pública había tenido lugar durante las celebraciones del Primero de Mayo en La Habana, apenas días antes de que se hiciera pública la acusación estadounidense.
Díaz-Canel defiende a Castro y rechaza las acusaciones
Durante su intervención, Díaz-Canel defendió la figura del exmandatario y calificó la acusación estadounidense como un nuevo episodio de presión contra la isla.
«Raúl es Cuba y a Cuba no se toca», afirmó el presidente cubano, quien elogió al antiguo jefe de las Fuerzas Armadas Revolucionarias por su papel como dirigente político y militar.
El mandatario cubano insistió en que La Habana mantiene su disposición al diálogo con Washington. Según declaraciones recogidas por RTVE, Díaz-Canel señaló que «Cuba no provoca, no agrede ni desafía» y que el país sigue «apostando por un clima de entendimiento con Estados Unidos sobre la base del respeto mutuo». Al mismo tiempo, advirtió que si la isla es atacada responderá en «legítima defensa».
El mensaje de Castro y el contexto de la imputación
El ministro del Interior, Lázaro Álvarez, leyó un mensaje enviado por Raúl Castro en el que el exdirigente llamó a continuar trabajando «con orden, control y responsabilidad» ante el actual contexto político y económico. Además, la televisión estatal cubana mostró imágenes de Castro durante la ceremonia, en la que fue homenajeado por dirigentes y representantes de distintas instituciones del país.
La imputación presentada por la administración estadounidense acusa a Castro, entonces ministro de Defensa, de haber ordenado el derribo de dos avionetas civiles en aguas internacionales en febrero de 1996. El incidente causó la muerte de cuatro personas y se convirtió en uno de los episodios de mayor tensión entre Washington y La Habana en las últimas décadas.
El Gobierno cubano ha rechazado de forma categórica las acusaciones, que considera una «farsa» destinada a justificar nuevas medidas contra el país. En las últimas semanas, las autoridades impulsaron actos de respaldo al dirigente histórico, aunque Castro no había participado personalmente en ellos hasta este viernes.












