Roberto Morales Ojeda admitió que existen denuncias de corrupción contra funcionarios y trabajadores del sistema eléctrico cubano. Sus declaraciones llegan en medio de apagones y varios casos de fraude investigados en el país.
El secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), Roberto Morales Ojeda, reconoció públicamente que existen denuncias por presuntas irregularidades y hechos de corrupción dentro del sistema eléctrico cubano, en un momento en que el país enfrenta una de las peores crisis energéticas de las últimas décadas.
Las declaraciones fueron realizadas durante una visita oficial encabezada por Miguel Díaz-Canel a los Consejos de Defensa Municipales de San Miguel del Padrón y Diez de Octubre, en La Habana, donde las autoridades evaluaron la situación de los apagones, el suministro de agua y otros servicios básicos.
Morales Ojeda admite denuncias contra trabajadores del sistema eléctrico
Durante el recorrido, el dirigente reconoció que algunos funcionarios y trabajadores del sector han sido objeto de denuncias por conductas indebidas, aunque insistió en que representan una minoría dentro del sistema.
«Hay un grupo de denuncias que tienen que ver con actuar no adecuado de funcionarios y de trabajadores de todos estos ámbitos, con el gran reconocimiento al esfuerzo que está haciendo la inmensa mayoría de ellos, pero cuatro o cinco echan a perder y empañan el brillo de tropas que realmente están dando lo mejor de sí», afirmó Morales Ojeda durante una intervención transmitida por la televisión estatal.
Aunque el funcionario intentó presentar estos hechos como casos aislados, sus declaraciones llegan después de varios escándalos relacionados con presuntos actos de corrupción dentro de la Unión Eléctrica (UNE) y empresas del sector.
Casos recientes alimentan las denuncias
En los últimos meses han trascendido diversos episodios que han incrementado el malestar ciudadano.
Uno de los más recientes ocurrió en Calabazar, municipio Boyeros, donde vecinos denunciaron haber sorprendido a dos linieros de la Unión Eléctrica presuntamente vendiendo electricidad de forma ilegal mientras la comunidad permanecía sometida a prolongados apagones.
La propia Unión Eléctrica confirmó el incidente y aseguró que se trató de una «acción aislada de corrupción».
Sin embargo, existen otros antecedentes similares. En junio de 2025, siete trabajadores de la Empresa Eléctrica de La Habana y catorce clientes fueron condenados por delitos relacionados con fraude y soborno tras manipular ilegalmente el consumo eléctrico.
A ello se suman denuncias formuladas por residentes del barrio habanero de Mantilla, quienes aseguraron que trabajadores del sistema les ofrecieron restablecer el servicio eléctrico a cambio de 200 dólares.
Otro caso salió a la luz en 2024, cuando tres linieros de la UNE en Mariel fueron acusados de desviar más de 21 millones de pesos mediante el robo y comercialización ilegal de recursos pertenecientes a la empresa estatal.
Díaz-Canel insiste en informar «casa por casa»
Durante la visita, Miguel Díaz-Canel también abordó los problemas de comunicación provocados por las frecuentes fallas de las radiobases de ETECSA durante los apagones.
El gobernante reconoció que muchos ciudadanos quedan sin acceso a internet, telefonía móvil e incluso redes sociales, por lo que pidió fortalecer la comunicación directa con la población.
Según explicó, las autoridades deberán reforzar la información «casa a casa» y «cuadra a cuadra» para explicar las decisiones adoptadas por el Gobierno y la evolución de la crisis.
Las declaraciones de Morales Ojeda se producen mientras continúan los prolongados apagones y las dificultades con otros servicios esenciales en distintas provincias del país.
Durante el recorrido, las autoridades locales expusieron las acciones que desarrollan para enfrentar los problemas relacionados con la electricidad, el abastecimiento de agua y la acumulación de basura.
Precisamente, San Miguel del Padrón y Diez de Octubre figuran entre los municipios donde en los últimos meses se han registrado protestas y cacerolazos motivados por los cortes eléctricos y el deterioro de las condiciones de vida.














