Migrantes en Estados Unidos están siendo blanco de una modalidad de fraude que utiliza la identidad de abogados reales de inmigración para ofrecer supuestas residencias legales en tiempo récord.
Los estafadores crean perfiles falsos en redes sociales, cobran dinero mediante aplicaciones de pago y entregan documentos fraudulentos con apariencia oficial.
La práctica ha alcanzado tal nivel que varios abogados del sur de Florida han denunciado que sus nombres, fotografías y licencias profesionales están siendo utilizados sin autorización para engañar a inmigrantes que buscan regularizar su situación migratoria.
Redes sociales y WhatsApp como herramientas del fraude
Los delincuentes copian logotipos, imágenes corporativas y datos profesionales de abogados reconocidos. Luego crean cuentas falsas en Facebook, Instagram, TikTok y WhatsApp para contactar a potenciales víctimas.
Según los testimonios recogidos, los estafadores suelen infiltrarse en grupos de redes sociales donde participan inmigrantes hispanos. Allí identifican a personas que expresan preocupaciones sobre trámites migratorios y las contactan de forma privada.
Las ofertas suelen ser muy atractivas: prometen obtener una residencia permanente en apenas 15 días a cambio de mil dólares.
El pago generalmente se solicita a través de Zelle. Después de recibir el dinero, los estafadores envían documentos falsificados que aparentan provenir del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
Una abogada descubrió la suplantación por una llamada inesperada
La abogada de inmigración Isadora Velázquez conoció el fraude cuando un hombre llamó a su oficina para confirmar que había enviado un pago relacionado con un trámite migratorio.
Tras revisar las cuentas del despacho, el equipo comprobó que nunca había recibido ese dinero. La investigación posterior permitió descubrir perfiles falsos que utilizaban la identidad de la firma legal.
Velázquez llegó incluso a contactar a los responsables mediante WhatsApp desde la línea oficial de su oficina. A pesar de identificarse como la verdadera propietaria de la firma, las personas al otro lado continuaron sosteniendo la historia falsa.
La jurista presentó denuncias ante el FBI, la policía de Miami y la propia plataforma de mensajería. Sin embargo, según explicó, la cuenta continuó operando y posteriormente sustituyó su fotografía por la de otro abogado.
Víctimas que evitan denunciar
Una mujer centroamericana residente en Florida relató que pagó mil dólares después de que le prometieran una residencia permanente en apenas dos semanas.
La transferencia se realizó en dos pagos mediante Zelle. Días después recibió documentos aparentemente oficiales, acompañados de sellos del USCIS y un supuesto número de caso.
Las sospechas surgieron cuando decidió buscar información de la abogada en internet para agradecer el trámite. Allí descubrió que el número telefónico utilizado por los estafadores no coincidía con los datos del bufete legítimo.
La mujer optó por no presentar denuncia. Su principal temor era que las autoridades le preguntaran sobre su situación migratoria.
El fraude ya incluye audiencias judiciales simuladas
El abogado John De la Vega aseguró que su firma también ha detectado numerosos perfiles falsos utilizando su nombre y contenido audiovisual.
El fenómeno no se limita a redes sociales. En abril, las autoridades desmantelaron en el condado Orange una supuesta agencia migratoria llamada Legacy Imigra, acusada de estafar más de 20 millones de dólares, principalmente a ciudadanos brasileños.
Otro caso investigado por fiscales federales en Nueva York reveló un esquema aún más sofisticado. Los responsables organizaron falsas audiencias judiciales mediante Google Meet.
Según las acusaciones, personas vestidas como jueces participaban en videoconferencias simuladas y exigían pagos de hasta 25000 dólares bajo amenazas de deportación.
¿Cómo evitar caer en este tipo de engaños?
Los abogados consultados recomiendan verificar siempre la licencia profesional en el portal oficial del colegio de abogados correspondiente al estado donde ejerce el profesional.
También aconsejan confirmar que los números de teléfono, correos electrónicos y direcciones coincidan con los publicados en los sitios oficiales.
Otra señal de alerta son las promesas de resultados garantizados o extremadamente rápidos.
John De la Vega recordó que los procesos migratorios en Estados Unidos requieren revisiones y tiempos de espera establecidos por las autoridades. «En inmigración no hay ningún proceso simple, no hay ningún proceso que te vayan a dar una residencia o una ciudadanía de manera automática», advirtió.
Los especialistas recomiendan no enviar dinero por aplicaciones de pago instantáneo a personas que no hayan sido verificadas previamente mediante una reunión presencial o videollamada y buscar asesoría legal certificada ante cualquier duda sobre un trámite migratorio.












