El mercado informal de divisas en Cuba vuelve a mostrar señales de presión este 29 de abril de 2026, con un nuevo aumento del dólar y el euro frente al peso cubano (CUP).
Mientras el tipo de cambio oficial publicado por el Banco Central fija el dólar estadounidense en 496.00 CUP y el euro en 580.99 CUP, la realidad en la calle es muy distinta: el dólar ya se cotiza en torno a 532.00 CUP y el euro alcanza los 605.00 CUP en el mercado paralelo e informal, según referencias en tiempo real.
La brecha entre el mercado oficial y el informal no deja de ampliarse, reflejando las tensiones estructurales de la economía cubana.
La subida del dólar en dos pesos y del euro en cinco pesos en una sola jornada evidencia una demanda creciente de divisas fuertes, utilizadas tanto para el ahorro como para la compra de bienes básicos en un contexto de escasez.
Este comportamiento no es aislado. Otras monedas también muestran movimientos, aunque más moderados. El dólar canadiense sube hasta los 350.32 CUP, mientras que el peso mexicano se sitúa en 31.65 CUP. Por su parte, mecanismos alternativos como Zelle alcanzan los 513.29 CUP, consolidándose como una vía clave para el envío de remesas.
El incremento del dólar y el euro en el mercado informal responde a varios factores. Por un lado, la limitada oferta de divisas en el sistema oficial y las restricciones para acceder a ellas.
Por otro, la incertidumbre económica y la inflación interna, que empujan a la población a refugiarse en monedas más estables. A esto se suma el impacto de la migración y la dependencia de las remesas, que alimentan la circulación de divisas fuera del control estatal.
El descenso del MLC hasta los 410.61 CUP también resulta significativo. Aunque durante años fue una referencia clave, su pérdida de valor relativo indica un cambio en las preferencias del mercado, donde el efectivo en divisas y las transferencias digitales ganan terreno.
En este escenario, la evolución del mercado informal se convierte en un termómetro diario de la economía cubana. Más allá de las cifras oficiales, es en este espacio donde se refleja con mayor claridad la relación entre oferta, demanda y confianza en la moneda nacional.
Si la tendencia alcista se mantiene, el costo de vida podría seguir aumentando, afectando especialmente a quienes dependen de ingresos en pesos cubanos. La volatilidad cambiaria, lejos de estabilizarse, continúa siendo uno de los principales desafíos económicos del país.











