La Guardia Costera de Estados Unidos informó el decomiso de más de 2.380 libras de marihuana valoradas en 2,8 millones de dólares durante una operación conjunta con las autoridades de Bahamas en aguas del Caribe.
La Guardia Costera de Estados Unidos anunció la incautación de un cargamento de 2.380 libras (más de una tonelada) de presunta marihuana, valorado en aproximadamente 2,8 millones de dólares, durante una operación antidrogas realizada cerca de las Bahamas.
Según informó la institución, la interceptación ocurrió a unas 80 millas al suroeste de Great Inagua, en el Caribe, como parte de una operación conjunta con la Real Fuerza de Defensa de las Bahamas y con apoyo logístico del guardacostas estadounidense USCGC Charles Sexton.
Durante el abordaje de una embarcación sospechosa de participar en actividades de narcotráfico, las autoridades localizaron 97 fardos de presunta marihuana.
Las tres personas que viajaban a bordo fueron detenidas y, junto con la droga incautada, quedaron bajo custodia de la Real Fuerza de Defensa de las Bahamas, que asumirá el procesamiento del caso conforme a su legislación.
Hasta el momento, las autoridades estadounidenses no han divulgado la identidad ni la nacionalidad de los detenidos.
Operación conjunta contra el narcotráfico en el Caribe
El teniente Peter Fager, comandante del guardacostas Charles Sexton, destacó que la operación refleja la cooperación entre ambos países para combatir el crimen organizado transnacional.
«Esta interceptación pone de relieve la solidez de nuestra alianza y nuestro compromiso compartido para combatir el crimen organizado transnacional en la región. Trabajando juntos, seguimos desarticulando el tráfico ilícito y protegiendo la seguridad y la estabilidad de nuestras fronteras marítimas», afirmó.
La Guardia Costera explicó que esta operación contó con el respaldo de la iniciativa HSC-Ocean, un programa diseñado para reforzar la capacidad operativa de las patrulleras estadounidenses mediante apoyo logístico en alta mar.
Este sistema permite suministrar combustible, equipos y personal directamente a las embarcaciones desplegadas, prolongando su permanencia en operaciones sin necesidad de regresar a puerto.
La agencia recordó además que mantiene una estrecha coordinación con organismos estadounidenses, gobiernos de la región y socios internacionales para detectar, interceptar y frenar el tráfico marítimo de drogas, una de las principales amenazas para la seguridad en el Caribe.
Las aguas cercanas a Bahamas continúan siendo una de las rutas más utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico que intentan trasladar cargamentos hacia Estados Unidos y otros destinos de la región.















