Turismo de Cuba en crisis: solo el 18,9 % de los hoteles estuvieron ocupados en 2025. Y 2026 comienza con peor ocupación hotelera, menos visitantes, menos ingresos y cierre de hoteles.
La ocupación hotelera en Cuba registró una fuerte caída en 2025, situándose en apenas un 18,9 %, según datos oficiales publicados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
Este descenso de más de cuatro puntos porcentuales respecto al año anterior confirma el deterioro del sector turístico, considerado durante años uno de los principales motores económicos de la isla.
El impacto también se reflejó en los ingresos por turismo internacional, que disminuyeron un 9,3 %, alcanzando los 109.426 millones de pesos. Aunque la ONEI no detalló el tipo de cambio utilizado, al valor oficial para empresas esta cifra equivaldría aproximadamente a 4.560 millones de dólares.
El número total de turistas internacionales que visitaron Cuba en 2025 fue de 1.810.663, lo que representa una caída cercana al 18 % en comparación con el año anterior. Se trata del peor registro desde 2003, excluyendo los años afectados por la pandemia. Este retroceso evidencia una tendencia negativa sostenida en la llegada de visitantes extranjeros.
Por mercados emisores, Canadá se mantuvo como el principal origen de turistas, seguido por Rusia y Estados Unidos. Sin embargo, la mayoría de los países experimentaron descensos significativos, especialmente Alemania, Rusia, España y Francia. Solo Argentina y Colombia mostraron un crecimiento en el número de visitantes.
Otro dato relevante es la disminución de los cubanos residentes en el exterior que viajaron al país, con una caída del 22,6 %. Este segmento también ha sido afectado por las dificultades económicas y logísticas que enfrenta la isla.
La crisis del turismo en Cuba responde a múltiples factores, entre ellos las sanciones de Estados Unidos, la reducción de rutas aéreas y la falta de combustible. En los últimos meses, varias aerolíneas han cancelado sus operaciones hacia el país, mientras que otras han reducido frecuencias.
A esto se suman problemas sanitarios como los brotes de dengue y chikunguña registrados a finales de 2025, lo que ha afectado aún más la percepción del destino. Como consecuencia, importantes cadenas hoteleras han optado por cerrar temporalmente parte de sus instalaciones ante la baja demanda.











