El Gobierno cubano anunció en la Mesa Redonda que moverá a algunos trabajadores interruptos a recoger basura y producir alimentos.
El Gobierno de Cuba anunció la reubicación de trabajadores en interrupción laboral hacia actividades esenciales como la recogida de basura, la producción de alimentos y servicios sociales, en respuesta a la profunda crisis energética que atraviesa el país.
La medida busca mantener a los empleados activos en medio de las limitaciones provocadas por la escasez de combustible y los apagones prolongados.
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, explicó en el programa oficial Mesa Redonda que la prioridad es evitar que los trabajadores permanezcan inactivos o bajo el esquema de interrupción laboral.
Este mecanismo implica una reducción salarial significativa, ya que después del primer mes los empleados pasan a recibir solo el 60 % de su salario.
Ante este escenario, las autoridades han optado por trasladar a los trabajadores hacia sectores considerados estratégicos.
Entre ellos destacan la agricultura, la producción de alimentos y los servicios comunales, especialmente la higienización y recogida de desechos sólidos, un problema que se ha agravado en diversas ciudades del país.
La acumulación de basura en zonas urbanas se ha convertido en uno de los efectos visibles de la crisis, por lo que esta reubicación también busca atender una situación sanitaria que preocupa a la población. Al mismo tiempo, el Gobierno intenta sostener servicios básicos en un contexto de deterioro económico y limitaciones estructurales.
Además de estas tareas, el plan contempla la incorporación de trabajadores a actividades de apoyo social, educación y atención a personas vulnerables. Estas acciones forman parte de una estrategia más amplia para reorganizar la fuerza laboral estatal frente a la caída de la actividad productiva en sectores dependientes del combustible.
La crisis energética en Cuba ha tenido un impacto directo en el empleo, obligando a modificar las dinámicas laborales tradicionales. Empresas y centros de trabajo han reducido o paralizado sus operaciones, lo que ha generado la necesidad de redistribuir a los trabajadores hacia áreas donde la demanda de mano de obra es más urgente.













