¿Menos huracanes en 2026? Expertos advierten sobre tormentas más intensas en el Caribe y cerca del sur de Florida. Más detalles de inmediato.
La temporada de huracanes del Atlántico 2026 comienza a perfilarse con un panorama complejo para regiones vulnerables como Cuba y el sur de Florida.
De acuerdo con el primer pronóstico de la Universidad Estatal de Colorado (CSU), se espera una actividad ligeramente por debajo del promedio histórico, con alrededor de 13 tormentas con nombre, seis huracanes y dos de gran intensidad.
Aunque estas cifras podrían sugerir una temporada más tranquila, los expertos advierten que el riesgo para zonas como La Habana, el occidente cubano y ciudades del sur de Florida como Miami o los Cayos sigue siendo significativo. La razón principal es la combinación de factores climáticos que podrían alterar el comportamiento habitual de los ciclones.
Uno de los elementos clave es el posible desarrollo del fenómeno de El Niño, que tiende a generar vientos cortantes en el Atlántico, dificultando la formación de tormentas.
Sin embargo, este efecto podría verse parcialmente contrarrestado por las altas temperaturas del océano Atlántico, que actualmente se mantienen por encima de lo normal. Estas aguas cálidas actúan como combustible para los sistemas tropicales, favoreciendo una rápida intensificación.
Para Cuba, esto representa un escenario de cuidado especial. Históricamente, la isla ha sido impactada por huracanes intensos incluso en temporadas consideradas moderadas. En el caso del sur de Florida, la amenaza no solo radica en el número de tormentas, sino en su posible trayectoria y fortalecimiento cercano a la costa.
Los especialistas insisten en que una temporada menos activa no significa menor peligro. Un solo huracán puede causar daños severos, especialmente en áreas densamente pobladas o con infraestructura vulnerable.
Por ello, tanto en Cuba como en Florida, las autoridades y la población deben mantener planes de preparación y monitoreo constante.
La temporada ciclónica se extiende del 1 de junio al 30 de noviembre, y se espera que en los próximos meses se actualicen los pronósticos. Mientras tanto, el llamado es claro: anticiparse puede marcar la diferencia ante un evento extremo.













