El sector privado podrá participar en la generación y comercialización de electricidad mediante fuentes renovables en Cuba. La apertura aparece en el Decreto 160/2026, publicado en la Gaceta Oficial.
La medida incluye a empresas privadas, mipymes, cooperativas y trabajadores por cuenta propia. Sin embargo, la gestión de la red eléctrica nacional continuará bajo control estatal.
Qué permite exactamente el nuevo decreto
La norma clasifica el suministro eléctrico como una actividad autorizable o condicionada. Esto significa que los negocios necesitarán permisos y deberán cumplir las reglas técnicas del sector.
Los actores no estatales podrán producir energía con paneles solares, sistemas eólicos u otras fuentes renovables autorizadas.
También podrán comercializar esa electricidad bajo las modalidades que establezcan las instituciones competentes. Todavía falta conocer cómo se fijarán las tarifas y los contratos.
La Unión Eléctrica y las empresas estatales conservarán el control sobre la transmisión y distribución mediante el Sistema Electroenergético Nacional.
La red nacional no pasa a manos privadas
El decreto aclara que no se autoriza la gestión privada de la red eléctrica nacional. Esa infraestructura solo podrá operar mediante entidades estatales o determinadas asociaciones económicas.
Por tanto, una mipyme podrá instalar capacidad de generación, pero no administrar libremente líneas, subestaciones o redes públicas.
Los proyectos deberán coordinarse con las autoridades energéticas. También necesitarán mecanismos de conexión, medición y seguridad.
Una oportunidad para negocios y comunidades
La apertura puede facilitar proyectos solares en fábricas, almacenes, hoteles, restaurantes y comunidades. Muchos negocios ya utilizan paneles para reducir el impacto de los apagones.
La posibilidad de vender excedentes podría mejorar la rentabilidad de esas inversiones. También permitiría aprovechar techos y terrenos disponibles para producir electricidad.
El resultado dependerá de las condiciones que establezca el Ministerio de Energía y Minas. Las reglas deberán precisar quién puede comprar la energía y cómo se pagará.
La medida llega en plena crisis eléctrica
Cuba enfrenta déficits prolongados de generación y apagones diarios en numerosas provincias. Las averías termoeléctricas y la falta de combustible mantienen una fuerte presión sobre el sistema.
El Gobierno ha impulsado nuevos parques solares, pero la demanda continúa superando la disponibilidad durante muchas horas del día.
La participación privada podría aportar capacidad adicional. No obstante, los altos costos de importación y la falta de financiamiento limitan el acceso a equipos.
El Decreto 160 entra en vigor el 4 de agosto de 2026. Los organismos rectores deberán publicar los requisitos para licencias, conexión y supervisión.

















