La nueva regulación salarial publicada en Cuba permite que determinados directivos del sector empresarial estatal reciban un salario por complejidad hasta seis veces superior al nivel más bajo de la escala diseñada por su entidad.
La medida aparece en el Decreto 164 de 2026, incluido en la Gaceta Oficial número 63. El texto cambia la forma de organizar los salarios dentro de empresas estatales, grupos empresariales y varias entidades vinculadas al sistema bancario.
El límite se calcula desde el salario más bajo de la escala
La norma establece una fórmula específica para los jefes de empresas no integradas. Su salario por complejidad se determinará a partir de la organización salarial aprobada en la entidad.
Como referencia se utilizará el salario correspondiente al cargo de menor complejidad dentro de la escala. La remuneración del jefe podrá superar esa cuantía hasta seis veces.
Esto significa que, si el nivel más bajo de una empresa fuera de 6000 CUP, el salario por complejidad del directivo podría llegar hasta 36000 CUP. El ejemplo solo ilustra la fórmula, pues la Gaceta no fija cantidades concretas.
El límite tampoco implica que todos los jefes vayan a cobrar automáticamente seis veces más. La cifra final dependerá del diseño salarial de cada empresa y de la aprobación correspondiente.
Directivos de empresas integradas y del sistema bancario
Una regla similar se aplicará a los jefes de empresas integradas en grupos empresariales. En esos casos, el salario será aprobado por el jefe del grupo.
El presidente del Banco Central de Cuba tendrá esa facultad sobre los jefes de las instituciones financieras del sistema bancario nacional.
Para ambos grupos también se tomará como punto de partida el salario de menor complejidad. La diferencia permitida podrá alcanzar hasta seis veces ese valor.
La Gaceta se refiere al salario por la complejidad del trabajo. Por tanto, esa cantidad no debe confundirse necesariamente con todos los ingresos que podría recibir un directivo.
A la remuneración fija pueden sumarse otros conceptos autorizados, siempre que la entidad cumpla las reglas financieras y laborales aplicables.
Los jefes de grupos empresariales tendrán otra fórmula
El cálculo cambia para quienes dirigen grupos empresariales completos. En ese caso, el Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales aprobará la cuantía.
El salario se determinará a partir del promedio de los salarios escala de los directores de las empresas que integran el grupo.
El jefe del grupo podrá recibir hasta un 50 % más que ese promedio. Tampoco se trata de un aumento obligatorio ni de una cifra automática.
La decisión deberá pasar antes por una evaluación con la organización sindical del nivel correspondiente.
¿Quién aprobará esos salarios?
El Instituto Nacional de Activos Empresariales Estatales aprobará el salario de los jefes de grupos empresariales y de empresas no integradas.
En las empresas integradas, la decisión corresponderá al jefe del grupo. En el sistema bancario, esa responsabilidad recaerá en el presidente del Banco Central.
La participación sindical aparece como requisito previo. Sin embargo, la norma entrega amplias facultades a las direcciones para diseñar su organización salarial.
El sistema deberá analizarse con los trabajadores y quedar incorporado al Convenio Colectivo de Trabajo de cada entidad.
Los demás trabajadores dependerán de la situación de la empresa
El mismo Decreto autoriza a las empresas estatales a organizar sus escalas salariales de forma descentralizada.
Los niveles podrán negociarse con los trabajadores y el sindicato. Sin embargo, dependerán de la capacidad económica y financiera de cada entidad.
Esto puede aumentar las diferencias salariales entre empresas. Una entidad con mejores ingresos tendrá más margen para pagar que otra con pérdidas o baja productividad.
La empresa también deberá determinar su fondo anual de salarios. Para hacerlo tendrá en cuenta su entorno, sus resultados y la necesidad de mantener la fuerza laboral.
Las empresas con pérdidas tendrán restricciones
Las entidades que registren pérdidas no podrán asumir incrementos generales de salarios durante la ejecución del plan.
Deberán proteger el salario básico de los trabajadores hasta que logren revertir esa situación económica.
Existe una excepción para los cargos cuyo salario escala esté por debajo del mínimo nacional. Esos puestos sí deberán recibir un ajuste hasta alcanzar el nivel exigido.
Para el resto de los trabajadores de empresas con pérdidas se mantendrá el salario básico vigente.
Aplicación gradual durante 2026
La nueva organización salarial comenzará a aplicarse de manera gradual durante 2026.
Cada empresa deberá considerar su capacidad económica y el avance de las transformaciones en su modelo de gestión.
El Decreto entró en vigor con su publicación en la Gaceta Oficial. También derogó la norma salarial aprobada en octubre de 2025.

















