La inflación volvió a ganar fuerza en Cuba y el golpe se siente sobre todo en la comida. Los datos oficiales de agosto muestran un nuevo salto de los precios y confirman que el costo de vida sigue alejándose de los ingresos de muchas familias.
La tasa interanual del mercado formal alcanzó 25,19%, mientras los precios aumentaron 4,92% solo durante agosto, según cifras de la Oficina Nacional de Estadística e Información citadas por EFE.
Los alimentos encabezan las mayores subidas
La categoría de alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento interanual de 36,01%. Es uno de los incrementos más fuertes entre los principales grupos de consumo.
En términos sencillos, un conjunto de productos que costaba 1.000 pesos hace un año tendría ahora un precio medio cercano a 1.360 pesos, si hubiera seguido exactamente esa variación.
El encarecimiento no se limita a los alimentos. Bebidas alcohólicas y tabaco subieron 37,18% en doce meses.
Restaurantes y hoteles aumentaron 35,74%, mientras el transporte registró una variación interanual de 25,03%.
Los servicios vinculados con la vivienda subieron 20,99%. Muebles y artículos para el hogar aumentaron 20,03%, y educación, 19,57%.
Prendas de vestir y calzado registraron un incremento de 12,27%.
La inflación de agosto es más del doble que la de febrero
El dato muestra además una aceleración clara respecto a comienzos de año. En febrero, la inflación interanual oficial se encontraba en 12,33%.
Seis meses después, la tasa se sitúa en 25,19%. Eso significa que el ritmo interanual de aumento de los precios es ahora algo más del doble que en febrero.
La comparación no implica que todos los productos hayan duplicado su precio. Muestra que la velocidad general de encarecimiento se ha intensificado dentro del índice oficial.
Las cifras oficiales no reflejan todo el mercado cubano
Hay una limitación importante. El Índice de Precios al Consumidor de la ONEI se construye sobre el mercado formal y no captura completamente las operaciones informales.
Economistas independientes han cuestionado durante años hasta qué punto las estadísticas oficiales reflejan el precio real que pagan los cubanos por determinados alimentos, medicinas y productos importados.
En muchos casos, esos bienes se compran fuera de los canales estatales o dependen de vendedores privados que fijan precios según sus costos de reposición.
La depreciación del peso, la escasez de combustible, los apagones y las dificultades para importar mercancías también terminan trasladándose a los precios.
Agosto dejó uno de los saltos mensuales más fuertes del año
El avance mensual de 4,92% resulta especialmente significativo porque se produjo en apenas 31 días.
Si un aumento de esa magnitud se repitiera durante varios meses consecutivos, el impacto acumulado sobre los hogares sería mucho mayor. No significa, sin embargo, que esa misma tasa vaya a repetirse cada mes.
Las cifras publicadas por la ONEI y recogidas por EFE coinciden con un momento de fuerte presión sobre el consumo doméstico.
También llegan mientras Cuba atraviesa una prolongada crisis energética y de abastecimiento. Los apagones afectan la producción, el transporte, la refrigeración y la distribución de mercancías.
La comida sigue absorbiendo una parte creciente del ingreso
La subida de 36,01% en alimentos es especialmente sensible porque se trata de un gasto difícil de reducir para cualquier hogar.
Cuando la comida aumenta más rápido que otros bienes, las familias deben destinar una proporción mayor de sus ingresos a necesidades básicas.
El dato de agosto confirma así que la inflación cubana no solo continúa elevada. También vuelve a acelerarse después de varios meses en los que las cifras oficiales habían mostrado niveles más moderados.

















