La empresa vinculada al proyecto Nueva Sabana ha presentado esa zona como una de las apuestas mineras más promisorias para producir oro y concentrados de cobre y oro en Cuba.
El área está ubicada en Baraguá, Ciego de Ávila, y forma parte de los planes que el gobierno cubano intenta impulsar en medio de la falta de divisas.
La expectativa no surge ahora. Antilles Gold, vinculada a la sociedad mercantil Minera La Victoria S.A., había destacado anteriormente el potencial de Nueva Sabana y otros proyectos mineros en la isla. Ahora, una publicación en la Gaceta Oficial confirma el otorgamiento de una concesión de explotación y procesamiento de oro y cobre en esa zona.
La concesión otorgada a Minera La Victoria S.A.
La Gaceta Oficial publicó el Acuerdo 9902, firmado por el primer ministro Manuel Marrero Cruz. El texto otorga a la sociedad mercantil Minera La Victoria S.A. una concesión para explotar y procesar minerales de oro y cobre en el área denominada Nueva Sabana.
La zona se encuentra en el municipio de Baraguá, provincia de Ciego de Ávila. El objetivo declarado es obtener concentrados de estos minerales y comercializarlos.
El documento precisa que la concesión fue solicitada por el ministro de Energía y Minas, a instancia de Minera La Victoria S.A. y por conducto de la Oficina Nacional de Recursos Minerales.
Una autorización por 20 años
La concesión tendrá una vigencia de 20 años. También podrá prorrogarse si el concesionario lo solicita y fundamenta conforme a la Ley de Minas.
El área otorgada tiene una extensión total de 752.20 hectáreas. De ellas, 751.20 hectáreas corresponden al área de explotación y 1 hectárea al área de procesamiento.
Según la Gaceta, el área fue compatibilizada con los intereses de la defensa nacional y del medio ambiente.
Oro, cobre y divisas para el gobierno cubano
El interés por Nueva Sabana aparece en un momento delicado para la economía cubana. El país enfrenta una fuerte falta de liquidez, apagones, caída del turismo y dificultades para importar productos básicos.
En ese escenario, el oro vuelve a aparecer como un recurso estratégico. Su explotación permitiría obtener concentrados exportables y generar ingresos en moneda fuerte.
Sin embargo, el proyecto no está libre de exigencias. La Gaceta establece obligaciones ambientales, permisos para trabajos de voladura, control de sustancias peligrosas y medidas para evitar daños a las aguas terrestres.
También exige al concesionario pagar un canon anual por hectárea y una regalía del 5 por ciento al Estado cubano.
Requisitos ambientales y de seguridad
Minera La Victoria S.A. deberá obtener una licencia ambiental antes de ejecutar las operaciones. Para ello, tiene que presentar un estudio de impacto ambiental realizado por una consultora acreditada.
El acuerdo también exige medidas para rehabilitar el área explotada y una reserva financiera para cubrir gastos de restauración.
Otro punto sensible es la protección de las aguas. La Gaceta menciona la cuenca superficial Itabo, la cuenca subterránea CA-II y el embalse Sabana Nueva, ubicado aguas abajo de la inversión.
El texto obliga a evitar fugas de sustancias tóxicas y a impermeabilizar depósitos, especialmente la presa de colas.
Una rectificación que confirma el proyecto
La publicación corresponde a una copia corregida del acuerdo adoptado el 3 de junio de 2024. La propia Gaceta explica que en la publicación anterior se consignó un error al definir las áreas de explotación y procesamiento.
La corrección no elimina el fondo de la decisión. Al contrario, confirma la continuidad del proyecto Nueva Sabana y la concesión a Minera La Victoria S.A.
Para el gobierno cubano, la minería del oro y del cobre representa una posible fuente de ingresos. Para la población, el impacto real dependerá de si esos recursos llegan a traducirse en mejoras concretas, algo que la Gaceta no detalla.













