Si se hiciera una encuesta a nivel nacional, probablemente una buena parte de los cubanos preferiría regresar a los días del CUC. El sentir popular es bastante claro y podría resumirse con la frase que alguien compartió hace unos días atrás en las redes sociales: “si esto es el ordenamiento, yo me hubiera quedado con aquel desorden”.

En efecto, otra valoración podrán dar los entendidos en la materia, los arquitectos y justificadores de la Tarea Ordenamiento, pero en cuanto respecta al pueblo, pocos parecen dudar que se estaba mejor en los días de la llamada dualidad monetaria y no con “esto que vino después”.
Con la reforma económica iniciada en 2021, y cuyo plato fuerte era una supuesta unificación monetaria, el Peso Cubano no obtuvo la esperada primacía. De hecho, algunos economistas plantean que ni siquiera se acabó con la dualidad sino que se multiplicaron las monedas en el escenario socioeconómico cubano. Se sacó de circulación el CUC pero su papel lo vino a ocupar una nueva moneda virtual: la MLC. Ello sin desestimar que aumentó el interés por las monedas extranjeras ante la pérdida de confianza en el CUP o su pérdida de poder de compra.
¿Unificación cambiaria?
Tampoco se logró la anunciada unificación cambiaria. Uno de los principales entuertos de la economía cubana era el hecho de que coexistían varias tasas de cambio entre el dólar estadounidense y el peso cubano. A nivel empresarial $1.00 CUC podía corresponder a $1.00 CUP y a veces también a $10.00 CUP, mientras que para la población el cambio era de 24 x 1.
Y esto se pretendía cambiar desde el 1 de enero de 2021, sin embargo, ahora, según las últimas declaraciones del ministro de Economía, se estaría retornando al mismo punto inicial, aunque de manera velada, y claro, mucho más enrevesada también.
Hace solo unas horas se ha dado a conocer que el gobierno cubano comenzará a vender divisas, con una tasa de cambio mayor a la oficial ($1.00 USD = $24.00 CUP), pero menor a la informal (aproximadamente $1.00 USD = $115.00 CUP).
Con ello, tal y como señala el economista cubano Pedro Monreal, en efecto se estarían asumiendo tres tasas de cambio en lugar de una. La oficial fija, la informal y la secundaria, también estatal.
“Del ensueño inicial de 2020 de adoptar una tasa de cambio única se ha pasado a tres tasas: la oficial (1:24), la informal (1≈ 115) y la “secundaria” (todavía no cuantificada). Un clavo más para el féretro del “ordenamiento” y una posible fuente de ilegalidades”, publicó Monreal en un tuit.
Del ensueño inicial de 2020 de adoptar una tasa de cambio única se ha pasado a tres tasas: la oficial (1:24), la informal (1≈ 115) y la “secundaria” (todavía no cuantificada). Un clavo más para el féretro del “ordenamiento” y una posible fuente de ilegalidades pic.twitter.com/cr8JI2YtFb
— Pedro Monreal (@pmmonreal) May 14, 2022
En otro de sus análisis el economista plantea:
“El resultado inicial en 2021 fue un esquema bifurcado con una tasa oficial administrativa y una tasa de mercado paralela en la actividad privada, siendo las dos diferentes a la tasa de equilibrio (que no se ha informado). La respuesta oficial en mayo de 2022 ha sido «irse por las ramas’ con una segunda tasa administrativa”.
