Una nueva jornada de inspecciones en Villa Clara dejó varias irregularidades en negocios estatales y privados. Las autoridades aplicaron cierres temporales, ventas obligatorias y otras medidas administrativas.
Los controles abarcaron establecimientos de Placetas y Santa Clara, además de trabajadores por cuenta propia ubicados en diferentes consejos y localidades.
Retienen pollo en un almacén de Placetas
En Placetas, los inspectores detectaron que la MIPYME El Plaza 1 mantenía paquetes de pollo almacenados sin ponerlos a disposición de los consumidores.
Las autoridades consideraron que se trataba de una retención de un alimento de primera necesidad.
El titular fue notificado y se ordenó sacar toda la mercancía disponible. Los paquetes terminaron vendiéndose a la población por 4500 pesos cada uno.
Cierres por no aceptar pagos electrónicos
En Santa Clara también se identificaron negocios que no utilizaban los canales de pago electrónicos establecidos.
La MIPYME La Unión de San Diego SRL recibió una notificación y quedó sometida a cierre temporal.
Una medida similar se aplicó a un trabajador por cuenta propia dedicado a la gastronomía en la localidad de Sandino.
En Capiro, otro establecimiento gastronómico situado en Santa Catalina recibió un cierre temporal por tres meses debido a la misma irregularidad.
También se notificó a un negocio del Reparto Escambray. Las autoridades advirtieron que una nueva infracción podría provocar su cierre y la suspensión de la licencia.
Retiran café Cubita vencido
El Proyecto de Desarrollo Local Alimentos Toboso tenía a la venta café Cubita cuya fecha de vencimiento había llegado el 8 de agosto de 2026.
Tras comprobar la situación, los inspectores notificaron al responsable y ordenaron retirar inmediatamente el producto.
En la panadería La Nueva se detectó otro incumplimiento. Parte del pan de 50 gramos tenía un peso inferior al establecido.
El maestro panadero fue informado y las autoridades anunciaron la solicitud de una medida administrativa.
Venta obligatoria de huevos y azúcar
Los controles también alcanzaron a trabajadores por cuenta propia de la actividad gastronómica.
En José Martí, uno de los establecimientos comercializaba cartones de huevos a 4000 pesos.
Después de la inspección, se ordenó la venta de 15 cartones a la población.
Otro negocio de la misma zona tenía azúcar a 500 pesos la libra. Los inspectores dispusieron su venta hasta agotar las existencias.
Las autoridades informaron además sobre una actividad ilegal en el Consejo Popular Centro, dedicada a la comercialización de alimentos y productos de aseo.
En esa misma zona se detectó un establecimiento con precios considerados abusivos para el detergente.
El paquete de un kilogramo se vendía a 1500 pesos, mientras la presentación de 500 gramos alcanzaba los 750 pesos.
Las acciones forman parte de los controles que realizan las autoridades de Villa Clara sobre precios, comercialización de alimentos y cumplimiento de las normas vigentes.
















