Los pagos del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP) llegan con ajustes en marzo de 2026.
Las nuevas reglas impactan tanto el cálculo del monto mensual como los requisitos para mantener la ayuda.
Algunos cambios dependen de cada estado. Otros responden a disposiciones federales que ya están en vigor.
Cómo se calculan los beneficios en 2026
Supplemental Nutrition Assistance Program mantiene su fórmula básica para determinar el pago mensual. El beneficio se obtiene restando el 30% del ingreso neto del hogar al monto máximo asignado según el tamaño de la familia.
Los valores máximos subieron tras el ajuste por costo de vida aplicado el 1 de octubre de 2025, correspondiente al año fiscal 2026.
En términos concretos, el máximo es de 298 dólares para una persona y de 994 dólares para una familia de cuatro integrantes.
El cálculo no cambió. Sin embargo, el aumento en los topes puede reflejarse en depósitos ligeramente mayores para algunos hogares.
Cambios estatales que entran en vigor
Varios estados deben reducir la tasa de error en la gestión de SNAP al 6% durante el próximo año. Si no lo logran, podrían perder fondos federales.
En lugares como Nueva York se aplicarán reglas más estrictas para adultos sanos sin dependientes. Estas medidas se vinculan a la llamada Ley de Un Gran Hermoso Proyecto, que elimina ampliaciones aprobadas durante la pandemia e introduce nuevas exigencias laborales.
Otros territorios ajustan las restricciones sobre qué productos pueden comprarse con la tarjeta EBT. En Texas, por ejemplo, avanzan limitaciones a bebidas azucaradas y dulces.
Cada gobierno estatal define qué considera comida no saludable. El criterio puede variar según el contenido de azúcar, grasa o valor nutricional.
Entre los estados con modificaciones figuran Arkansas, Florida, Indiana, Tennessee y Virginia, además de otros.
Al mismo tiempo, se refuerzan los controles sobre la composición del hogar y los reportes periódicos. Algunos estados realizarán verificaciones más frecuentes desde marzo.
Requisitos laborales más amplios
Las nuevas normas federales amplían el rango de edad sujeto a requisitos laborales. Ahora más adultos entre 18 y 64 años deben trabajar o participar en programas de capacitación al menos 80 horas al mes.
Quienes no cumplan podrían recibir beneficios solo durante tres meses en un período de tres años.
También sube el límite de edad desde 54 años y se eliminan algunas exenciones previas, incluidas las aplicadas a veteranos, personas sin hogar y jóvenes que salieron del sistema de acogida.
Las únicas excepciones claras corresponden a personas con discapacidad, cuidadores de menores de 14 años y ciertos estudiantes.
Las autoridades estatales deben notificar a los beneficiarios sobre cualquier ajuste que afecte su elegibilidad o el monto a recibir.













