Un cubano deportado a República Centroafricana por Estados Unidos asegura que vive en un centro de detención sin documentos ni una vía clara para salir del país.
Yasmany Moreno De Armas residía en Hialeah Gardens, Florida, antes de su deportación. Según su relato, llegó al país africano en agosto de 2026 y desde entonces enfrenta dificultades para resolver su situación migratoria.

La vida diaria en el centro de detención
Moreno De Armas afirma que no tiene pasaporte, identificación ni estatus legal en República Centroafricana. También describe barreras de idioma que complican las tareas cotidianas.
El cubano dijo que teme enfermar de malaria y que los reportes de secuestros inquietan a los deportados. Otro ciudadano de Cuba, Aristides Fernández García, calificó la situación que viven como un limbo migratorio.
Entre los hombres enviados al mismo país está Nur Mohammod, originario de Bangladés. Según contó, evita salir del centro porque teme que policías locales lo hostiguen y le exijan dinero.
Kenis López González, de Nicaragua, dijo que el grupo se siente abandonado. Los entrevistados afirman que tenían casos migratorios pendientes en Estados Unidos cuando fueron deportados y sostienen que carecen de antecedentes penales.
El destino del vuelo, según los deportados
Varios hombres aseguran que supieron poco antes de abordar que el vuelo los llevaría a África. También dicen que no tuvieron oportunidad de objetar su traslado a República Centroafricana.
Sus relatos ponen el foco en las deportaciones a terceros países: destinos distintos del país de origen del migrante. La disputa judicial gira en torno al aviso previo y la posibilidad de impugnar el traslado cuando la persona teme sufrir persecución.
La solicitud pendiente ante la Corte Suprema
El caso del cubano deportado a República Centroafricana se conoce mientras el Gobierno estadounidense busca autorización judicial para continuar esa práctica. El 24 de septiembre de 2026 presentó ante la Corte Suprema una solicitud relacionada con las deportaciones a terceros países.
Un abogado de inmigración de Miami, Willie Allen, sostuvo que los afectados necesitan tiempo suficiente para presentar sus objeciones antes de ser enviados a otro país. El expediente de la Corte Suprema fija para el 28 de septiembre de 2026, a las 4:00 p. m. hora del este, el plazo de respuesta a la solicitud gubernamental.
















