Canadá anunció un próximo plan de ayuda y asistencia mientras aumenta la presión de Estados Unidos sobre Cuba y los pagones y falta de combustible aceleran la crisis ya implantada en la isla. La crisis energética en Cuba continúa generando preocupación internacional luego de que Canadá anunciara que prepara un paquete de ayuda para la isla ante la escasez de combustible que afecta el transporte, la producción y el suministro eléctrico.
Según reportes de Reuters y Associated Press, la situación se ha agravado tras las nuevas medidas impulsadas por Estados Unidos para limitar el flujo de petróleo hacia el país caribeño. Estas restricciones han provocado apagones prolongados y un incremento en los costos de alimentos y servicios.
La ministra de Relaciones Exteriores canadiense, Anita Anand, confirmó que Ottawa trabaja en un plan de asistencia, aunque sin ofrecer detalles específicos sobre su alcance. La funcionaria señaló que su gobierno monitorea de cerca el deterioro de las condiciones energéticas y el posible impacto social.
Organismos internacionales como la ONU han advertido que, si no se estabiliza el suministro energético, podría surgir una crisis humanitaria en Cuba. La dependencia del combustible importado ha aumentado la vulnerabilidad del sistema eléctrico nacional.
Las tensiones geopolíticas también forman parte del contexto. El gobierno del presidente Donald Trump ha intensificado la presión económica sobre la isla, incluyendo acciones dirigidas a bloquear el petróleo procedente de Venezuela, tradicional aliado energético de La Habana.
La situación se complicó aún más tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro durante un operativo militar estadounidense a inicios de año, hecho que impactó directamente los envíos de crudo hacia Cuba.
Paralelamente, México también redujo sus exportaciones energéticas hacia la isla en medio de presiones internacionales.
En el ámbito económico, la crisis ha comenzado a afectar sectores clave como el turismo. La aerolínea Air Canada y otras compañías han cancelado vuelos debido a la disponibilidad limitada de combustible, lo que podría impactar los ingresos del sector turístico cubano.
El primer ministro canadiense Mark Carney ha defendido la cooperación entre países para enfrentar escenarios complejos, en medio de tensiones diplomáticas con Washington por temas comerciales y estratégicos.
Especialistas consideran que la evolución de la crisis energética en Cuba dependerá del comportamiento del mercado petrolero internacional y de la llegada efectiva de ayuda externa. Mientras tanto, el país continúa aplicando medidas internas para reducir el consumo energético y sostener los servicios básicos.
