Camagüey apuesta por hornos de leña para sostener la producción de pan en plena crisis energética


La falta de combustible y los apagones han obligado a buscar salidas rápidas en Camagüey. En ese escenario, los hornos de leña han vuelto a ocupar un lugar clave en varias panaderías del territorio.

Lo que parecía una tecnología del pasado hoy ayuda a mantener una producción básica. La meta es clara: que el pan no falte, pese a las limitaciones que golpean al sistema alimentario.

Una alternativa que gana espacio

La crisis energética que atraviesa el país ha empujado a recuperar una tecnología antigua, pero útil. Los hornos de leña se han convertido en una opción real para sostener la elaboración de pan cuando escasea el combustible y falla el servicio eléctrico.

Luis Camacho Escudero, director adjunto de la Empresa Provincial Alimentaria, explicó que Camagüey dispone hoy de 76 hornos de leña. Esa cifra incluye equipos rescatados del abandono y otros construidos en fechas recientes.

Según precisó, esta estrategia forma parte de un programa gubernamental dirigido a recuperar capacidades instaladas y avanzar en el cambio de matriz energética.

Panaderías que ya trabajan con este sistema

Uno de los casos es la panadería Saratoga. Allí, un horno eléctrico que operaba con petróleo fue adaptado para funcionar con leña. Félix Punteagudo Expósito, administrador de la unidad, señaló que con esa conversión se logra ahorrar cerca de dos mil litros de petróleo al mes.

LEA TAMBIÉN:
EE.UU. destruye una supuesta narcolancha en el Caribe y reporta cuatro muertos

En esa panadería, el pan demora once minutos en cocerse. Cuando hay suficiente harina, la producción supera las nueve mil bolas en una jornada.

Esa elaboración se destina primero a centros sensibles. Entre ellos están el Hospital Amalia Simoni, el hogar de ancianos Monseñor y el círculo infantil de la Guernica Playa Girón.

En la panadería Capdevila, una de las de mayor nivel productivo en el municipio cabecera, permanecen dos hornos de combustión. Sin embargo, solo se usan cuando aparece combustible. Desde febrero, casi toda la producción depende de un horno tradicional de leña.

Puerto Príncipe espera por su nuevo horno

En la panadería Puerto Príncipe se construye otro horno de leña. Su entrada en funcionamiento está prevista para abril, de acuerdo con Miroslava Constantin López, administradora de la instalación desde hace 19 años.

Mientras terminan las obras, los trabajadores fueron reubicados en la panadería Albaisa. La presencia de Miroslava al frente de esa unidad también refleja el peso de las mujeres en un sector duro, históricamente vinculado al trabajo masculino.

La madera y los apagones siguen marcando el ritmo

No todo depende del horno. Uno de los principales problemas es conseguir la madera necesaria para mantener la producción. Los propios trabajadores deben resolver por sus medios el abastecimiento de carbón.

LEA TAMBIÉN:
La Casa Blanca evaluará uno por uno los futuros envíos de petróleo a Cuba

“Cuando se tiene noticia de la tala de un árbol en algún punto cercano, los equipos se movilizan para recoger el tronco y destinarlo a la producción”, contaron operarios al explicar cómo enfrentan esa carencia.

A eso se suma la inestabilidad eléctrica. Los cortes de corriente también afectan el proceso, sobre todo en la fase de amasado. Por esa razón, muchas veces los panaderos deben trabajar a mano.

Mejor presencia, pero con quejas por la tarde

Entre los consumidores hay criterios diversos. La panadería La Central, perteneciente a la UEB Especializada de la Empresa Provincial Alimentaria, vende pan de corteza suave de 90 gramos a 44 pesos. Es un producto diferenciado dirigido a todos los sectores de la población.

Algunos clientes consideran que el precio guarda relación con el tamaño del producto. Otros admiten que el dinero no siempre alcanza para comprar la cantidad que necesita una familia.

Sobre la disponibilidad, la opinión más repetida es que ha mejorado desde que comenzaron a operar los hornos de leña. Aun así, continúan las quejas por faltantes en horas de la tarde, una señal de que la oferta todavía resulta inestable.

La recuperación de estos hornos ha permitido sostener la producción de pan en medio de un escenario complejo. Pero los problemas de fondo siguen ahí. La falta de combustible, los apagones y las dificultades logísticas continúan condicionando un servicio esencial para la población.


LEA TAMBIÉN:
Central Termoeléctrica Antonio Guiteras celebra “Vanguardia Nacional” y desata críticas

Deja un comentario