Hacemos además un repaso de los alimentos que más suben de precio en Cuba actualmente, según las cifras oficiales.
Los precios de los alimentos siguen golpeando con fuerza en Cuba. Un informe reciente de la ONEI muestra subidas marcadas en varios productos básicos, con diferencias muy amplias entre provincias.
Los datos oficiales retratan un mercado desigual y cada vez más caro. Aun así, varios economistas advierten que esas cifras no reflejan toda la presión que viven las familias cubanas al comprar comida.
Productos con precios más altos en distintas provincias
El reporte de marzo de 2026 recoge aumentos llamativos en alimentos de consumo diario. Entre los casos más visibles aparece el ajo, que llegó a 2.310 pesos en Guantánamo.
La cebolla alcanzó 2.000 pesos en Camagüey. En La Habana, en cambio, se reportó en 600 pesos. La diferencia muestra hasta qué punto el precio de un mismo producto puede cambiar dentro del país.
El plátano vianda llegó a 280 pesos en Camagüey. En Pinar del Río y Artemisa se movió entre 80 y 90 pesos. La yuca también mostró contrastes, con 150 pesos en La Habana y 70 en Cienfuegos.
Entre las frutas, la guayaba se reportó en 300 pesos en La Habana y Pinar del Río. En Santiago de Cuba costó 220. La piña alcanzó 480 pesos en Bayamo, mientras en varias provincias del occidente ni siquiera apareció reportada.
Lácteos, arroz y huevos entre los más golpeados
Uno de los datos más fuertes del informe es el de la leche en polvo de 500 gramos. En Camagüey llegó a 2.700 pesos, mientras en La Habana se vendió en 775.
El huevo también mostró precios muy altos. En Santiago de Cuba se reportó en 140 pesos la unidad. En Pinar del Río, en cambio, costó 95 pesos.
El arroz siguió entre los productos más sensibles para el bolsillo. En La Habana alcanzó 354,55 pesos, por encima de los 250 reportados en Holguín y Bayamo.
También se incluyó la carne de carnero, con 1.100 pesos en La Habana. En otras zonas del país se mantuvo por debajo de 850.
La carne de cerdo mostró menos diferencia
A diferencia de otros alimentos, la carne de cerdo presentó un comportamiento más parejo. Según la ONEI, la libra osciló entre 750 y 950 pesos en la mayor parte del país.
Aun así, en La Habana algunos cortes llegaron a 970 pesos. Aunque hubo menos variación territorial, sigue siendo un producto con un precio muy alto para la mayoría de los salarios en Cuba.
Economistas cuestionan las cifras oficiales
El informe de la ONEI no convence a todos. Economistas como Pedro Monreal sostienen que la medición oficial de la inflación se queda corta y no refleja el aumento real que enfrentan los hogares.
Una de las principales críticas apunta a la falta de datos más completos sobre mercados agropecuarios e informales. Sin esa información, resulta difícil medir con precisión cuánto han subido de verdad los alimentos.
También pesan otros factores que el dato oficial no recoge con claridad. Entre ellos están la depreciación del peso cubano frente al dólar y al euro, así como el peso creciente de productos importados en la dieta diaria.
Un retrato parcial de una crisis más profunda
Las cifras publicadas por la ONEI dejan ver un panorama complicado. Los alimentos básicos siguen encareciéndose y las diferencias entre provincias confirman un mercado fragmentado y muy inestable.
Sin embargo, para muchos cubanos el problema real es aún mayor que el que aparece en los reportes. Lo que se vive cada día en la calle, en los mercados y en los puntos de venta suele estar por encima de los números oficiales.













vivir en Cuba se ha vuelto una desgracia!!!