El gas licuado es uno de los productos más deficitarios y demandados en Cuba. Para muchas familias, una balita llena significa poder comer comida caliente con cierta independencia de los apagones, o sea, sin depender de la electricidad.
La situación se ha vuelto más sensible por los cortes eléctricos prolongados, la falta de combustible y las dificultades para sostener la cocción diaria de alimentos. En numerosos hogares, el gas no es una opción más, sino la vía principal para resolver la comida.
En medio de ese escenario, también ha tomado fuerza la opción de comprar gas mediante tiendas online que venden en dólares. Es una alternativa polémica por sus precios y condiciones, pero aceptada por algunos familiares en el exterior que buscan resolver una necesidad urgente en Cuba. Ahora, una de esas plataformas dio una información relevante sobre el servicio.
La tienda online que ofertaba el cilindro de GLP de 10 kg, equivalente a 22 libras, muestra actualmente el producto como agotado. Además, en redes sociales respondió a un usuario que “la venta de gas se encuentra pausada actualmente”, lo que confirma una nueva interrupción del servicio en medio de la alta demanda.

La venta de gas licuado en dólares para Cuba aparece ahora como producto agotado en la tienda online Supermarket23, después de varios días de quejas por precios finales más altos, compra mínima obligatoria y balitas entregadas con visible deterioro exterior.
En la página del producto, el cilindro de GLP de 10 kg, equivalente a 22 libras, figura dentro del carrito con el aviso “Producto agotado”. La misma ficha mantiene la condición de que el destinatario debe contar con una balita vacía de 10 kg en buenas condiciones técnicas para efectuar el cambio, esté censado o no.
La pausa ocurre en medio de un fuerte debate entre clientes dentro y fuera de Cuba. Algunos usuarios preguntan si existe alguna forma de comprar directamente desde la isla, mientras la propia cuenta de la tienda respondió en redes que “la venta de gas se encuentra pausada actualmente”.
El anuncio no llega en un momento cualquiera. En los días previos, varios compradores habían denunciado que el gas aparecía a 29 dólares, pero la orden exigía alcanzar un mínimo superior antes de poder completarse.
Producto agotado tras varios días de polémica
La nueva captura del carrito muestra el producto dentro de la sección de tienda, pero marcado en rojo como agotado. Esto impide completar la compra del gas licuado, al menos en el momento de la consulta.
La ficha conserva la descripción del servicio. El destinatario debe entregar un cilindro vacío de 10 kg en buen estado para recibir uno lleno. Sin esa balita vacía, no se efectúa el cambio.
La situación confirma que la venta volvió a quedar interrumpida, pese al interés de muchas familias. En redes, algunos usuarios cuestionan por qué se informó una pausa si otras personas aseguran haber recibido entregas recientes.
Esa contradicción alimenta las dudas sobre la disponibilidad real del producto y sobre la forma en que se está gestionando el servicio.

El problema del precio final
La polémica anterior se centraba en el costo real de la compra. Aunque el gas aparecía ofertado a 29 dólares, compradores reportaron que no podían cerrar la orden solo con ese importe.
En otra captura del proceso de facturación se observaba un aviso que pedía un monto mínimo de 50 euros para completar la orden. Eso obligaba a añadir otros productos al carrito antes de avanzar con el pago.
A esa compra mínima se sumaba el costo de entrega. Usuarios hablaron de envíos cercanos a 14 o 15 dólares como promedio, aunque el monto podía variar según el territorio.
Por eso, algunos clientes afirmaban que el pedido terminaba en 64 dólares, 69 dólares o más, dependiendo de los artículos añadidos y de la zona de entrega.
Quejas por balitas oxidadas
El malestar creció todavía más cuando comenzaron a circular imágenes de cilindros entregados con óxido, pintura desprendida y marcas fuertes de uso.
Varios comentarios denunciaron que, después de pagar en divisas y completar la orden con otros productos, las familias recibieron balitas en malas condiciones visuales.
La propia plataforma había advertido en un mensaje de confirmación que, por la alta demanda nacional de gas licuado, algunas balitas podían presentar desgaste exterior, incluyendo pintura, abolladuras o marcas de uso.
También señalaba que los cilindros pasan revisión técnica y son verificados para garantizar funcionamiento y seguridad. Sin embargo, muchos usuarios consideran que esa explicación no justifica recibir una balita con una apariencia tan deteriorada.
Dudas sobre la compra desde Cuba
Otra inquietud surgió entre personas que viven en la isla y no tienen familiares en el exterior para pagar el pedido.
Un usuario preguntó en redes si existía alguna posibilidad de comprar el gas directamente desde Cuba, pues aseguró que algunas personas cuentan con el dinero, pero no con alguien fuera del país para hacer el pago.
La respuesta atribuida a Supermarket23 fue breve: la venta de gas se encuentra pausada actualmente. Esa contestación no aclaró si en algún momento se permitirá una modalidad de pago desde dentro de Cuba.
La duda es importante porque el servicio está pensado principalmente para compras online pagadas en divisas. Eso deja fuera a quienes no tienen acceso práctico a ese tipo de pago internacional.
Un servicio bajo presión
El gas licuado sigue siendo una necesidad diaria para miles de hogares cubanos. Con apagones prolongados y dificultades para cocinar con electricidad, una balita llena puede resolver varios días de comida.
Por eso, la suspensión por producto agotado impacta directamente en familias que estaban intentando comprar desde el exterior. También aumenta la incertidumbre para quienes esperaban una nueva reposición.
El caso reúne varias inconformidades en pocos días: precio anunciado de 29 dólares, compra mínima más alta, envío adicional, balitas deterioradas y ahora producto agotado.
Antes de intentar un nuevo pedido, conviene revisar si el gas vuelve a estar disponible, cuál es el monto mínimo actualizado, cuánto cuesta la entrega y qué condiciones acepta la tienda para el intercambio del cilindro.













