Las autoridades cubanas investigan más de 460 delitos contra el Sistema Eléctrico Nacional desde 2025, incluidos robos que han prolongado los apagones en decenas de municipios.
Robo de aceite afecta a 97 municipios
Entre las conductas de mayor impacto figura la extracción de aceite dieléctrico de los transformadores. Este líquido cumple una función esencial en el aislamiento y enfriamiento de esos equipos.
Los casos registrados por robo de aceite abarcan 97 municipios del país. Algunas comunidades han permanecido sin electricidad durante más de 30 días debido a los daños ocasionados.
La reposición del servicio requiere reparar o sustituir el transformador afectado. El delito agrava así una situación eléctrica ya deteriorada y emplea recursos destinados al mantenimiento de la red.
Las investigaciones incluyen otras acciones contra instalaciones, equipos y componentes del Sistema Eléctrico Nacional. En estos procesos participan el Ministerio del Interior, la Fiscalía General y los tribunales cubanos.
Dos fallecidos durante actos delictivos
Las autoridades también reportaron dos muertes por electrocución durante actos delictivos contra la red eléctrica. Estos hechos muestran el peligro directo de manipular instalaciones energizadas.
El contacto con cables, transformadores y otros componentes puede provocar lesiones graves o la muerte. También puede causar averías adicionales y extender la interrupción del servicio a viviendas e instalaciones.
Los más de 460 expedientes abiertos desde 2025 reflejan la magnitud alcanzada por los delitos contra el Sistema Eléctrico Nacional. La cifra corresponde a investigaciones penales, por lo que no equivale necesariamente a igual número de personas sancionadas.
Dictamen 475 endurece la respuesta penal
El tratamiento judicial de estos casos incorpora el Dictamen 475, dirigido a reforzar la respuesta ante conductas que dañen la infraestructura eléctrica. La calificación dependerá de las circunstancias, la intención y las consecuencias de cada hecho.
Cuando una conducta reúna los elementos legales del sabotaje, las sanciones pueden llegar hasta la privación perpetua de libertad o la pena de muerte. No todo robo o daño a la red recibe automáticamente esa calificación.
Las autoridades deben valorar el modo de ejecución, el perjuicio causado y el propósito de los implicados. Esa evaluación permite diferenciar delitos patrimoniales de acciones consideradas sabotaje bajo la legislación cubana.
Daños que alargan los apagones
El robo de piezas y sustancias necesarias para operar los transformadores perjudica primero a la población de la zona afectada. La duración del corte depende del alcance de la avería y de la disponibilidad de recursos para solucionarla.
En los casos vinculados con aceite dieléctrico, el transformador puede quedar inutilizado y requerir una intervención técnica compleja. Los incidentes documentados han dejado comunidades sin servicio eléctrico durante varias semanas.
Las cifras oficiales sitúan en 97 los municipios afectados por esta modalidad delictiva y en más de 460 las investigaciones penales iniciadas desde 2025.

















