Los apagones en Cuba podrían afectar simultáneamente el 70% de la demanda nacional durante el horario de mayor consumo de este sábado 5 de septiembre.
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) pronosticó una afectación máxima de 2.280 megavatios (MW) para la tarde y la noche. El cálculo refleja otra jornada con un fuerte desequilibrio entre la generación disponible y las necesidades del país.
Déficit supera los 2.200 MW en el horario pico
Para el horario pico, el Sistema Electroenergético Nacional contará con una disponibilidad estimada de 1.000 MW. La demanda máxima prevista asciende a 3.250 MW.
La diferencia inicial entre ambas cifras es de 2.250 MW. Sin embargo, la afectación calculada por la UNE llegará a 2.280 MW debido a las condiciones de operación del sistema.
Ese volumen equivale aproximadamente al 70% de la demanda prevista. La desconexión de circuitos busca mantener el equilibrio de la red y evitar fallas desordenadas.
Los apagones en Cuba se extenderán durante buena parte del día, aunque el mayor impacto está previsto para la franja de máxima demanda. En numerosos territorios, los consumidores reciben pocas horas de servicio entre cortes prolongados.
Nueve unidades termoeléctricas están fuera de servicio
El parte energético señala que nueve de las 16 unidades termoeléctricas del país permanecen fuera de operación. Las causas incluyen averías y trabajos de mantenimiento.
Las centrales termoeléctricas aportan cerca del 40% de la generación eléctrica nacional. Muchas acumulan décadas de explotación y presentan fallas frecuentes por su deterioro técnico.
Los motores que utilizan diésel y fueloil representan otro 40% de la matriz energética. Su funcionamiento depende en gran medida de combustibles importados, cuya disponibilidad ha disminuido.
El 20% restante procede del gas y de fuentes renovables. Dentro de estas últimas, la energía solar ha ganado espacio con la instalación de nuevos parques fotovoltaicos apoyados por China.
Cuba necesita importar gran parte de su combustible
Diversas estimaciones sitúan las necesidades energéticas cubanas por encima de los 100.000 barriles de petróleo diarios. La producción nacional ronda los 40.000 barriles, por lo que el resto debe llegar desde el exterior.
El Gobierno cubano atribuye una parte central de la crisis a las sanciones de Estados Unidos y las restricciones sobre los suministros petroleros. Expertos independientes también señalan la falta crónica de inversiones en el sector eléctrico.
La combinación de escasez de combustible, averías y mantenimientos deja al sistema con menos de un tercio de la capacidad necesaria para cubrir la demanda máxima de este sábado.

















