El Gobierno cubano denunció que 7.000 contenedores para Cuba permanecen detenidos en puertos extranjeros con alimentos, medicinas y otros recursos ya contratados.
El canciller Bruno Rodríguez atribuyó la situación a las amenazas, presiones y medidas de Estados Unidos contra el comercio exterior de la isla.
Según declaró este lunes 14 de septiembre, las cargas fueron pagadas conforme a las normas del comercio internacional. La mayoría contiene alimentos, medicamentos y dispositivos médicos.
Cuba atribuye la retención a sanciones de Estados Unidos
Rodríguez sostuvo que las medidas buscan impedir la llegada de esos productos al país. También calificó sus efectos como un castigo colectivo contra la población cubana.
La denuncia sobre los 7.000 contenedores para Cuba no es nueva. En julio, el vice primer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, había informado sobre su retención.
En aquella ocasión, el funcionario situó las cargas en varios puertos del Caribe. Además de alimentos y medicinas, mencionó recursos destinados a los sectores energético e hidráulico.
Navieras limitaron sus operaciones con la isla
Las navieras internacionales Hapag-Lloyd y CMA CGM dejaron de aceptar nuevos pedidos vinculados con Cuba desde mayo. Ambas compañías alegaron el cumplimiento de las sanciones estadounidenses.
La suspensión afectó las rutas utilizadas para trasladar mercancías hacia la isla, según las autoridades cubanas. El país depende de las importaciones para cubrir una parte de su demanda de alimentos, medicinas e insumos productivos.
A comienzos de septiembre, Pérez-Oliva Fraga aseguró que CMA CGM había reanudado parcialmente sus servicios. La reapertura quedó limitada a alimentos, medicamentos e insumos médicos.
Denuncia cubana ante los BRICS
Rodríguez abordó las restricciones económicas durante su participación en la XVIII Cumbre de los BRICS. Allí denunció el endurecimiento de las sanciones, las limitaciones energéticas y las medidas secundarias de Estados Unidos.
El canciller agradeció la aprobación de una declaración del grupo sobre la situación cubana. Afirmó que el documento rechaza las medidas coercitivas unilaterales por considerarlas contrarias al derecho internacional.
Las autoridades de la isla sostienen que las sanciones secundarias dificultan la contratación de empresas extranjeras. También señalan obstáculos para asegurar transporte, combustible y operaciones financieras relacionadas con sus compras.
La retención denunciada incluye mercancías previamente contratadas y pagadas, mientras la reapertura parcial de CMA CGM solo abarca alimentos, medicamentos e insumos médicos.

















