La Habana registró la tasa provincial más negativa del saldo migratorio en Cuba en 2025, según los «Indicadores Demográficos de Cuba y sus territorios, 2025».
El dato permite comparar la pérdida neta de población entre provincias, pero no responde por sí solo cuántos residentes se marcharon al extranjero. Tampoco indica en qué territorio hubo más salidas en números absolutos.
La Habana, por debajo del promedio nacional
La tasa de La Habana fue de -33,6 por cada mil habitantes. Matanzas ocupó el siguiente lugar entre las provincias destacadas, con -28,8, seguida de Cienfuegos, con -28,0.
Las tres registraron valores más negativos que el promedio nacional, de -25,6 por cada mil habitantes. La distancia entre sus tasas muestra que el balance migratorio no tuvo la misma intensidad en todos los territorios.
La comparación se basa en tasas, no en el total de personas que salieron. Una provincia más poblada puede registrar más salidas y, aun así, presentar una tasa menos negativa que otra.
Por eso, la cifra de La Habana no debe interpretarse como una respuesta definitiva a la pregunta de qué provincia aportó más emigrantes cubanos durante el año.
Qué mide una tasa migratoria negativa
El saldo migratorio expresa la diferencia entre las personas que llegan a un territorio y las que salen, en relación con su población. Cuando la tasa es negativa, las salidas superan las entradas.
Ese balance no equivale a una cifra de emigración internacional. Según la definición estadística aplicada, los movimientos considerados pueden incluir desplazamientos dentro de Cuba y salidas hacia otros países.
Para establecer cuántas personas emigraron desde una provincia al extranjero harían falta datos específicos sobre esos viajes. También sería necesario conocer las cifras de entradas y salidas, no solo su diferencia.
El saldo migratorio en Cuba en 2025 sirve, por tanto, para observar y comparar balances territoriales. No permite identificar destinos ni explicar las razones de cada traslado.
Las provincias con tasas menos negativas
En el otro extremo de las cifras provinciales destacadas aparecen Holguín y Las Tunas. Sus tasas también quedaron por debajo de cero, aunque fueron menos negativas que las de La Habana, Matanzas y Cienfuegos.
Una tasa menos negativa no significa que hayan cesado las salidas. Indica que la diferencia entre quienes llegaron y quienes se fueron fue menor en proporción a la población del territorio.
La migración es uno de los componentes del cambio demográfico. Para evaluar la evolución de cada provincia también hay que considerar los nacimientos, las defunciones y los resultados de años anteriores.
Esas variables permiten distinguir entre la pérdida de habitantes atribuible al balance migratorio y otros cambios en la población. Las tasas de un solo año no muestran, por sí solas, esa evolución completa.
Holguín cerró 2025 con una tasa de saldo migratorio de -19,8 por cada mil habitantes; Las Tunas registró -20,5.















