Nueva York prevé comenzar a entregar tarjetas EBT con chip durante el primer trimestre de 2027 para reducir el robo de beneficios SNAP.
El cambio incorporará también pagos sin contacto, que permiten acercar la tarjeta al lector. Antes de la distribución, los comercios y las instituciones financieras deberán adaptar sus equipos.
El plazo de diciembre corresponde a los comercios
La fecha establecida para actualizar los lectores y cajeros automáticos es el 1 de diciembre de 2026. Ese plazo corresponde a los establecimientos, no a los beneficiarios.
La preparación incluye supermercados, mercados de agricultores, restaurantes participantes del programa de comidas y entidades financieras. Las nuevas tarjetas no funcionarán en terminales o cajeros que carezcan de las actualizaciones necesarias.
La Oficina de Asistencia Temporal y por Discapacidad del estado, conocida como OTDA, pidió a los negocios contactar con sus proveedores de equipos de pago.
¿Cómo será la entrega a los beneficiarios?
El estado calcula que emitirá unos dos millones de tarjetas EBT con chip. Los titulares recibirán un aviso antes de que se expida su nueva tarjeta.
La distribución se realizará por correo y se extenderá durante varios meses. Los usuarios podrán continuar utilizando sus tarjetas actuales durante la transición, según la administración de servicios sociales de la ciudad de Nueva York.
Protección frente al robo de beneficios
La modernización busca combatir el skimming: dispositivos ilegales instalados en lectores que capturan los datos de las tarjetas para realizar operaciones sin autorización.
Según cifras difundidas por los legisladores estatales John Liu y Nily Rozic, la ciudad registró más de 34.000 reclamaciones durante el último año. Las pérdidas reportadas por beneficios SNAP robados ascendieron a unos 17,1 millones de dólares.
Mientras avanza el cambio, OTDA recomienda utilizar la función de bloqueo y desbloqueo de la tarjeta en ebtEDGE. También permite bloquear compras por internet y fuera del estado.
La agencia recuerda que sus empleados y el proveedor de EBT nunca contactarán a los usuarios para pedirles información de la tarjeta. Los titulares no deben facilitar esos datos por mensajes, correos electrónicos o llamadas.
















