Muere en La Habana Orlando Manrufo, el inolvidable humorista que dio vida a Mariconchi

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El humor cubano está de luto. El actor Orlando Manrufo Córdova, conocido por interpretar durante décadas al popular personaje de Mariconchi, falleció este miércoles 4 de noviembre en La Habana, a los 68 años.

La noticia ha provocado numerosas muestras de tristeza entre artistas, compañeros de profesión y seguidores que encontraron en sus actuaciones una de las expresiones más reconocibles de la comedia cubana. El Centro Promotor del Humor lamentó su fallecimiento y recordó especialmente el espectáculo La Esquina de Mariconchi, una propuesta que durante años conquistó al público habanero.

Manrufo fue mucho más que el intérprete de una anciana de lengua afilada y respuestas inesperadas. Con su personaje consiguió construir una identidad propia dentro del humor escénico cubano y conectar con varias generaciones de espectadores.

De ingeniero en transporte marítimo a una de las figuras del humor cubano

La historia artística de Orlando Manrufo tuvo un comienzo poco habitual. Antes de convertirse en uno de los humoristas más conocidos de los escenarios habaneros, estudió Ingeniería en Transporte Marítimo y llegó a ejercer esa profesión durante aproximadamente 16 años.

Sin embargo, su inclinación por la interpretación y la comedia venía desde la infancia. Desde pequeño disfrutaba imitando voces y contando chistes. En las fiestas infantiles, según recordó en una entrevista, a veces los adultos lo reclamaban para que les contara ocurrencias en lugar de dejarlo participar en los juegos.

Su incorporación al mundo teatral se produjo en 1988, cuando decidió presentarse a las pruebas del grupo de teatro aficionado Olga Alonso, en La Habana. Allí encontró el espacio para desarrollar sus habilidades interpretativas y comenzó a participar en montajes de teatro cubano.

Su debut teatral llegó con la obra Santa Camila de La Habana Vieja. En aquella etapa compartió experiencias con actores que posteriormente alcanzarían un amplio reconocimiento dentro de la escena nacional, entre ellos Corina Mestre, Bárbaro Marín y Laura de la Uz.

Así nació Mariconchi, el personaje que conquistó al público

Mariconchi no surgió inicialmente como un proyecto individual ni como un personaje concebido para protagonizar un espectáculo propio. Su nacimiento fue mucho más espontáneo.

Durante una improvisación en el grupo Olga Alonso, Manrufo tomó una peluca en el camerino y comenzó a interpretar a una mujer mayor junto a la actriz Laura de la Uz. La parodia llamó la atención y empezó a adquirir personalidad propia.

El personaje representaba a una anciana deslenguada, entrometida, pendenciera y con una respuesta prácticamente para cualquier situación. Su manera de hablar, sus gestos y su capacidad para opinar sobre todo terminaron convirtiéndola en una figura reconocible.

Una persona fundamental en el desarrollo de aquella creación fue el humorista Osvaldo Doimeadiós. Al descubrir las posibilidades escénicas de Mariconchi, le aconsejó a Manrufo sacar al personaje de las improvisaciones colectivas y darle mayor protagonismo mediante monólogos propios.

El artista siguió aquella recomendación y comenzó a trabajar en Aventuras y desventuras de Mariconchi, un espectáculo que le permitió consolidar su propuesta humorística.

Manrufo también reconoció la influencia de grandes figuras femeninas de la comedia cubana. Entre sus referentes mencionaba a Eloísa Álvarez Guedes, María de los Ángeles Santana, Natalia Herrera y Consuelo Vidal.

No obstante, su personaje tenía una personalidad propia. Para construirlo también se inspiraba en las mujeres de su barrio, en sus expresiones, conversaciones y maneras de reaccionar ante los acontecimientos cotidianos.

Mariconchi terminó convirtiéndose en una especie de retrato humorístico de la mujer cubana popular, con sus contradicciones, preocupaciones, carácter y particular sentido del humor.

El éxito de La Esquina de Mariconchi en La Habana

Uno de los mayores logros profesionales de Manrufo fue conseguir que Mariconchi trascendiera los espectáculos ocasionales y se convirtiera en el centro de una propuesta teatral estable.

Así nació La Esquina de Mariconchi, una peña humorística que durante más de dos décadas mantuvo una relación especial con el público habanero.

El espectáculo tuvo como uno de sus principales escenarios el Teatro América, situado en la calle Galiano, en Centro Habana. Allí se convirtió en una cita habitual para quienes buscaban disfrutar del humor en vivo.

La propuesta no dependía exclusivamente de los monólogos de su protagonista. También incorporaba invitados, intercambios con el público y actuaciones de otros humoristas, lo que contribuyó a convertirla en un espacio importante para la comedia cubana.

La peña, desarrollada junto al director artístico Ricardo Isidrón, llegó a celebrar sus 25 años de trayectoria en marzo de 2024, cuando ya había comenzado una nueva etapa de presentaciones en el cine teatro Yara, en el Vedado habanero.

Aquel escenario también sirvió de plataforma para otros artistas. Numerosos humoristas tuvieron la oportunidad de presentarse allí y compartir con el público antes de alcanzar mayor popularidad.

La popularidad de Manrufo también lo llevó a otros escenarios importantes, incluido el Teatro Karl Marx. Además, protagonizó el unipersonal Aventuras y desventuras de Mariconchi, presentado en la sala Atril de La Habana.

Su trayectoria estuvo vinculada al Festival Nacional del Humor Aquelarre, uno de los principales acontecimientos de este género en Cuba. En 1997 obtuvo un premio junto al humorista Ariel Mancebo, reconocimiento que contribuyó a consolidar su carrera artística.

De hecho, después de aquella etapa decidió abandonar definitivamente su trabajo como ingeniero y dedicarse profesionalmente al humor.

Su relación con la televisión y otros humoristas cubanos

Aunque su principal espacio de reconocimiento fue el teatro, Orlando Manrufo también tuvo presencia en la televisión cubana.

Mariconchi apareció en diferentes propuestas audiovisuales y compartió experiencias con figuras conocidas de la comedia nacional.

Una de las conexiones más cercanas fue con el elenco de Vivir del cuento, especialmente con Luis Silva, quien interpretó durante años al personaje de Pánfilo.

La relación tenía además un componente familiar. Olivia Manrufo, hija mayor del humorista, interpretó a Indirita en ese popular programa televisivo.

Precisamente, Luis Silva fue uno de los artistas que reaccionó públicamente al fallecimiento de Manrufo. En su mensaje de despedida expresó sus condolencias a la familia y recordó especialmente a Olivia, con quien había trabajado durante varios años.

Otros humoristas también compartieron mensajes de pesar. Marcos García recordó al artista con palabras de cariño, mientras que el presentador Carlos Otero se sumó a las muestras de reconocimiento por su trayectoria.

La pérdida de Manrufo representa también la despedida de un intérprete que desarrolló buena parte de su carrera fuera de los grandes formatos televisivos, apostando por el contacto directo con los espectadores y la continuidad del trabajo teatral.

Un humorista que permaneció activo hasta sus últimos meses

La actividad artística de Orlando Manrufo se prolongó prácticamente hasta el final de su vida.

Uno de sus últimos encuentros con el público tuvo lugar a través del programa La Risa por Delante, del canal El Vidrio, donde participó en agosto y octubre de 2026.

En el episodio publicado el 4 de octubre, apenas un mes antes de su fallecimiento, conversó sobre recuerdos familiares, anécdotas de su trayectoria y situaciones cotidianas que abordó con el sentido del humor que lo caracterizaba.

También recordó experiencias personales, entre ellas algunos episodios relacionados con los doblajes de Multivisión y una endoscopia que se complicó por un apagón eléctrico.

Aquellas apariciones permitieron comprobar que seguía vinculado a los espacios humorísticos y dispuesto a compartir sus historias con el público.

Su participación en ese programa constituye uno de los últimos registros audiovisuales de su actividad artística conocidos hasta ahora.

Las reacciones tras la muerte de Orlando Manrufo

La noticia de su fallecimiento fue confirmada por el Centro Promotor del Humor, institución que expresó sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de profesión.

El organismo recordó especialmente a Mariconchi, a la que describió como una anciana deslenguada y pendenciera que protagonizó durante muchos años el espectáculo La Esquina de Mariconchi en el Teatro América.

Las despedidas de sus compañeros evidenciaron el cariño que había conseguido ganarse dentro del mundo artístico cubano.

Luis Silva, conocido por millones de espectadores por su interpretación de Pánfilo, escribió un mensaje de condolencias en el que recordó tanto al humorista como a su hija Olivia.

También Marcos García expresó públicamente su tristeza por la pérdida de quien consideraba un querido compañero.

Por su parte, la familia recibió numerosas muestras de solidaridad. Olivia Manrufo, recordada por su participación en Vivir del cuento, también compartió su dolor por la muerte de su padre y convocó a sus seguidores a acompañarlo en su despedida.

Hasta el momento, las informaciones publicadas sobre el fallecimiento no han permitido establecer públicamente sus causas.

Una figura que deja huella en el humor cubano

La muerte de Orlando Manrufo supone la desaparición de un artista que construyó una carrera singular dentro de la cultura cubana.

Su trayectoria demuestra que no siempre es necesario convertirse en una figura permanente de la televisión para alcanzar el reconocimiento popular. Durante años, su principal vínculo con los espectadores estuvo en los teatros, donde consiguió mantener una propuesta propia y una relación directa con el público.

Mariconchi fue su gran creación, pero detrás de aquel personaje había un actor con formación teatral, capacidad para la improvisación y una vocación humorística que lo acompañó desde niño.

Su personaje encontró en la vida cotidiana cubana una fuente inagotable de historias. Las dificultades económicas, las relaciones familiares, las conversaciones entre vecinos y las contradicciones de la sociedad formaban parte de ese universo que Manrufo transformaba en comedia.

A los 68 años, Orlando Manrufo se despide dejando una trayectoria de casi cuatro décadas vinculada a la interpretación y más de 30 años asociados a su personaje más emblemático.

Para quienes disfrutaron de sus actuaciones, quedará el recuerdo de aquella mujer de carácter fuerte que parecía tener siempre algo que decir y que convirtió una esquina imaginaria en uno de los espacios más reconocibles del humor teatral cubano.

Cuba pierde a Orlando Manrufo, pero Mariconchi seguirá viva en la memoria de quienes alguna vez encontraron una razón para reír gracias a sus ocurrencias.


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