La crisis energética en Cuba, con apagones de más de 12 horas en algunas provincias del país, está en su punto más crítico, con déficit diarios superiores a 1000 MW. De allí que los cubanos se pregunten, ¿dónde están las patanas turcas que prometían un alivio?
Las barcazas eléctricas turcas, anunciadas como la panacea para la crisis energética de Cuba, no han logrado alcanzar las expectativas. A pesar de las proyecciones que estimaban su aporte entre el 18% y el 20% de la generación eléctrica nacional en 2023, su impacto real ha sido modesto, y la isla continúa padeciendo apagones larguísimos sin solución a la vista.
Sabemos que desde mediados de abril, una patana turca de las seis que estaban en la isla, abandonó el país para trasladarse a Guyana, según medios locales. Esta nación estaba sufriendo grandes apagones, y llamóa mediante un contrato y pagos, a una de las patanas turcas y ya está sirviendo energía al país.
Este buque inyecta aproximadamente 36 megavatios de electricidad a la red nacional y es un alivio significativo. Y estará allí durante dos años. Pero, ¿qué pasa con el resto de las patanas turcas que prometían un alivio en medio de la crisis energética cubana?
Crisis energética en Cuba y las patanas turcas
Según una investigación de Martí Noticias, no hay transparencia desde el gobierno sobre el contrato entre la empresa turca Karadeniz Holding y las autoridades cubanas, que ofrecieron a las «patanas turcas» como la solución temporal a largo plazo de este déficit constante.
Cuba pagó por estos buques, aunque no estuvieran generando electricidad al país, y se comprometió a suministrarles el combustible, pero NO tienen combustible. La duración del contrato, según el último acuerdo de 2021, se extendió por 18 años, pero si no hay combustible, y la crisis energética perdura, ¿para qué el gasto enorme con las patanas turcas?
En febrero de este año, estas patanas estaban apagadas sin combustible. Un reporte reciente apuntaba que las cinco están repartidas de esta forma: dos, apoyando la zona de desarrollo del Mariel, dos en el puerto de La Habana y otra en Santiago de Cuba.
