Florida confirmó 12 infecciones por Vibrio vulnificus y una muerte durante 2026, según datos atribuidos al Departamento de Salud estatal.
La bacteria, conocida popularmente como “bacteria carnívora”, vive de forma natural en aguas costeras cálidas. Puede causar cuadros graves cuando entra por una herida o mediante el consumo de mariscos contaminados.
El caso más reciente se identificó en el condado de Bay, en el noroeste del estado. Las autoridades mantienen la vigilancia durante el verano, cuando aumentan las temperaturas y las visitas a playas y zonas costeras.
Casos de la bacteria carnívora en Florida
Los contagios confirmados no guardan relación entre sí. Tampoco existe evidencia de un brote activo o de una fuente común de infección.
Lee, Miami-Dade y Palm Beach registran dos casos cada uno. Los demás se notificaron en Hillsborough, Marion, Okaloosa, Polk, St. Johns y Bay.
La muerte correspondió a una persona de Palm Beach, cuya edad estaba entre 80 y 84 años. El fallecimiento se notificó en junio y luego pasó a las estadísticas oficiales.
Las cifras actuales permanecen por debajo de las reportadas durante 2025. Ese año, Florida contabilizó 33 infecciones y cinco fallecimientos relacionados con Vibrio vulnificus.
La distribución de casos en varios condados no significa que todas sus playas estén contaminadas. Las infecciones humanas continúan siendo poco frecuentes y la bacteria forma parte de determinados ambientes marinos.
¿Cómo ocurre una infección por Vibrio vulnificus?
Una vía de exposición aparece cuando una herida abierta, úlcera, corte o lesión reciente entra en contacto con agua salada o salobre.
Otra forma de infección está asociada al consumo de mariscos crudos o poco cocinados. Las ostras representan uno de los riesgos señalados con mayor frecuencia.
Vibrio vulnificus no consume literalmente la carne. Su nombre popular responde a que algunas infecciones pueden causar fasciitis necrosante, una complicación que destruye tejidos alrededor de una herida.
Las tormentas y los huracanes pueden modificar las condiciones de las zonas costeras. Por ese motivo, la vigilancia sanitaria suele aumentar después de esos fenómenos.
Síntomas y personas con mayor riesgo
Las infecciones en heridas pueden provocar dolor intenso, inflamación, enrojecimiento, calor, secreciones, fiebre y cambios en el color de la piel.
Cuando la exposición ocurre por alimentos, pueden aparecer diarrea acuosa, náuseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y escalofríos.
Los cuadros graves pueden avanzar con rapidez. Entre sus posibles consecuencias figuran las infecciones sanguíneas, la sepsis, las ampollas y una caída peligrosa de la presión arterial.
Las personas con enfermedades hepáticas, defensas debilitadas y algunas condiciones crónicas afrontan un riesgo mayor de complicaciones. Estos pacientes pueden necesitar hospitalización, antibióticos y, en casos severos, cirugía.
Un dolor intenso o el rápido deterioro de una herida tras el contacto con agua marina requiere atención médica inmediata.
Recomendaciones para visitar las playas
Las personas con heridas abiertas deben evitar el contacto con aguas saladas o salobres. Si no pueden hacerlo, deben cubrir las lesiones con vendajes impermeables.
También conviene lavar de inmediato con agua y jabón cualquier herida expuesta al agua marina. Los mariscos deben cocinarse completamente antes de consumirlos.
Hasta el 1 de agosto de 2026, Miami-Dade, Palm Beach y Lee concentraban seis de los 12 casos confirmados en Florida.

















