El Ministerio de Salud Pública ha evaluado 36 proyectos de farmacias privadas en Cuba, de los cuales 14 recibieron aval para continuar sus trámites.
La cifra ofrece una primera referencia concreta sobre la aplicación del Decreto 160/2026 en el sector farmacéutico. Otros tres proyectos permanecen en proceso de evaluación.
El aval concedido a los 14 proyectos no equivale a una autorización definitiva para abrir o comenzar operaciones. Sus promotores deberán completar los procedimientos correspondientes antes de avanzar hacia una posible puesta en marcha.
Primer balance de las farmacias privadas en Cuba
Los datos permiten medir la distancia entre la aprobación del marco normativo y su ejecución. Hasta ahora, el Ministerio de Salud Pública ha revisado 36 propuestas, pero solo una parte obtuvo autorización para seguir el proceso.
La evaluación estatal constituye uno de los pasos previstos para los negocios interesados en prestar servicios dentro de una actividad vinculada directamente con la salud pública. Cada iniciativa debe ajustarse a los requisitos establecidos para el sector.
Las cifras divulgadas tampoco significan que Cuba ya cuente con 14 nuevas farmacias privadas abiertas. Reflejan el número de proyectos que superó esta fase y puede continuar los trámites administrativos.
Tres solicitudes siguen bajo evaluación
El Ministerio de Salud Pública mantiene otros tres expedientes en análisis. Su inclusión en esta etapa indica que todavía esperan una decisión sobre la continuidad del proceso.
El balance no detalla la ubicación de los proyectos ni identifica a sus titulares. Tampoco permite determinar cuántos corresponden a mipymes, trabajadores por cuenta propia u otras formas de gestión autorizadas.
La localización será un dato relevante cuando comiencen las operaciones, debido a las diferencias territoriales en la disponibilidad de medicamentos y otros productos sanitarios. Por ahora, el conteo solo muestra el avance administrativo de las propuestas.
Del aval a la apertura de los establecimientos
La creación de farmacias privadas en Cuba introduce nuevos actores en una actividad que ha estado concentrada en la red estatal. Sin embargo, el alcance real dependerá de cuántos proyectos completen todos los permisos y abran al público.
También será necesario conocer qué productos podrán comercializar, cómo funcionará su abastecimiento y qué controles deberán cumplir. Esos elementos definirán su impacto práctico para los consumidores cubanos.
El dato confirmado hasta el 9 de septiembre de 2026 comprende 36 proyectos evaluados, 14 avalados para continuar sus trámites y tres que permanecen en evaluación.
















