El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió en una entrevista exclusiva con el canal británico Sky News que Cuba está dispuesta a defender su soberanía «hasta la última gota de sangre» ante cualquier amenaza militar de Estados Unidos.
Una entrevista en el pico de la tensión bilateral
La periodista Yalda Hakim entrevistó a Díaz-Canel en la sede de la Presidencia en La Habana un día después de que Donald Trump afirmara en Dakota del Norte que Cuba «se está acercando a nuestra órbita». El mandatario cubano respondió que la isla no representa una amenaza para nadie y rechazó cualquier intento de injerencia externa.
«No queremos la guerra, pero no le tenemos miedo. Y nos estamos preparando para no ser tomados por sorpresa ni derrotados», afirmó Díaz-Canel cuando Hakim le preguntó si tomaba en serio la posibilidad de una acción militar.
La frase que marcó la entrevista
Cuando la periodista le recordó que Trump ha actuado militarmente contra Venezuela e Irán, Díaz-Canel declaró sin titubeos: «Estamos dispuestos a luchar hasta la última gota de sangre para defender nuestros derechos, nuestra independencia, nuestra soberanía y nuestros logros».
El mandatario también acusó a la administración Trump de mantener «una estrategia de intoxicación mediática y de guerra psicológica para asustar a nuestro país y desestabilizar nuestra sociedad». En sus declaraciones, calificó de «mentiras» lo dicho por los representantes del gobierno estadounidense.
Más de 240 sanciones y un portaaviones en el Caribe
La entrevista se produce en el momento de mayor tensión entre ambos países en décadas. Desde enero de 2026, la administración Trump ha impuesto más de 240 sanciones contra Cuba, incluyendo medidas personales contra el propio Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza y el coronel Alejandro Castro Espín el 4 de junio.
En el plano militar, el portaaviones USS Nimitz fue desplegado en el Caribe el 20 de mayo en el marco de la operación Southern Seas 2026, mientras que Politico reportó que el Pentágono mantiene tropas y armamento listos a la espera de una orden presidencial.
La vía diplomática y la sesión de la ONU
A pesar del tono beligerante, Díaz-Canel dejó abierta la posibilidad del diálogo al señalar que existen «posibilidades para el diálogo», aunque advirtió que la confianza cubana en Washington es baja tras las acciones de Trump en Venezuela e Irán.
El canciller Bruno Rodríguez también elevó el tono este jueves al advertir que «cualquier amenaza hay que tomársela en serio» y que una agresión militar contra Cuba «será un baño de sangre».
Cuba ha convocado una sesión extraordinaria de la Asamblea General de la ONU para el 7 de julio con el objetivo de denunciar el endurecimiento de las sanciones estadounidenses. Las conversaciones bilaterales, según declaró Rodríguez el martes, «no muestran ningún progreso».













