Donald Trump afirmó que Estados Unidos todavía debe actuar contra uno o dos objetivos en Irán, aunque mantiene abierta la negociación.
El presidente habló con periodistas en su residencia de Florida y mencionó la montaña Pickaxe como uno de esos posibles blancos. Sostuvo que las operaciones pendientes podrían ejecutarse con rapidez, pero aseguró que Washington no tiene prisa por lanzar nuevas ofensivas.
Pickaxe y las afirmaciones sobre el programa nuclear
Trump presentó ese lugar como un supuesto sitio nuclear y afirmó que Estados Unidos había destruido gran parte del aparato militar iraní. También sostuvo que había neutralizado su capacidad nuclear, una valoración del mandatario sobre los resultados de la campaña militar.
El gobierno de Irán ha negado que en la montaña Pickaxe se realicen labores nucleares. La referencia de Trump a ese emplazamiento acompaña sus advertencias sobre posibles ataques después de las elecciones legislativas estadounidenses.
Rubio mantiene abierta la vía diplomática
Al responder sobre las conversaciones, Trump dijo que avanzaban bien, aunque cuestionó la fiabilidad de las autoridades iraníes. Las acusó de aceptar acuerdos y después retirarse, y dejó pendiente el resultado de los contactos. Sus declaraciones combinaron la disposición a negociar con la posibilidad de recurrir nuevamente a la fuerza.
Más temprano ese sábado, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que Trump aún no había decidido nuevos ataques. Añadió que Estados Unidos estaba dispuesto a buscar una salida diplomática a la guerra iniciada junto con Israel a finales de febrero.
Por su parte, el líder supremo iraní advirtió ese mismo día a Estados Unidos e Israel contra nuevos bombardeos.















