La crisis del agua en La Habana podría comenzar a aliviarse durante los próximos meses mediante grupos electrógenos, mantenimiento eléctrico y nuevas instalaciones solares.
El Gobierno cubano revisó este martes las acciones destinadas a sostener el funcionamiento de las fuentes de abasto y los equipos impulsores de la capital. La reunión estuvo encabezada por Miguel Díaz-Canel en el Palacio de la Revolución.
La falta de electricidad afecta directamente la extracción, el bombeo y la distribución del agua. Los prolongados apagones limitan el funcionamiento de equipos indispensables, incluso cuando existe disponibilidad del recurso en las fuentes.
Las autoridades relacionan esta situación con la crisis energética nacional y las restricciones para acceder a combustibles. Sin embargo, la información oficial no precisó cuántas personas permanecen afectadas ni publicó un calendario detallado para normalizar el servicio.
Grupos electrógenos para 29 instalaciones
Una de las primeras medidas consiste en trasladar grupos electrógenos de la generación distribuida hacia 29 fuentes de abasto e impulsores seleccionados. Estos equipos permitirían mantener el bombeo durante interrupciones del Sistema Eléctrico Nacional.
Especialistas y directivos han visitado casi 70 sitios para comprobar las necesidades técnicas de cada instalación. Las evaluaciones buscan determinar cómo garantizar la energía y qué ajustes requieren las redes conectadas al servicio hidráulico.
El plan aborda tres áreas: respaldo mediante generadores, mantenimiento de las redes eléctricas e independencia energética para instalaciones estratégicas. Según lo informado durante el encuentro, las acciones deben producir cambios graduales en los próximos meses.
No se anunció una fecha específica para resolver la crisis del agua en La Habana. Tampoco se detalló cuánto tiempo podrán operar los generadores ni qué disponibilidad de combustible tendrán.
Energía solar para sostener el abasto
La estrategia incorpora fuentes renovables para reducir la dependencia de la red eléctrica nacional. Entre los proyectos previstos figuran complejos solares y parques fotovoltaicos vinculados con importantes fuentes de abasto.
También se instalarán sistemas de acumulación de energía en impulsores considerados relevantes. Las baterías permitirían conservar parte de la electricidad producida durante el día y utilizarla cuando disminuya la generación solar o falle el suministro convencional.
La capital organiza su servicio de agua mediante cuatro grupos fundamentales, de acuerdo con la información presentada. Las autoridades no identificaron todas las instalaciones incluidas en cada etapa ni divulgaron el costo de las inversiones.
La aplicación del programa dependerá de la disponibilidad de equipos, piezas, paneles, baterías y recursos para las obras eléctricas. Por ahora, el anuncio describe las soluciones técnicas priorizadas, pero no establece plazos individuales para cada fuente.
Salideros, válvulas y capacitación
El respaldo energético no resolverá por sí solo las deficiencias del servicio. La viceprimera ministra Inés María Chapman pidió trabajar de forma rigurosa con las válvulas, eliminar salideros, proteger los equipos y capacitar a los operarios.
Chapman afirmó que se trata de un trabajo conciso, “al que le vamos a dar seguimiento”. Las revisiones periódicas deberán comprobar tanto el estado de la infraestructura hidráulica como el cumplimiento de las medidas energéticas.
Díaz-Canel indicó que el asunto tendrá chequeos frecuentes. Antes de la reunión había visitado el municipio de Boyeros, donde se encuentra Paso Seco, una fuente estratégica que recibe labores de mantenimiento y recuperación.
Paso Seco resulta clave para el suministro hacia zonas del sur y el centro de La Habana, mientras los grupos electrógenos previstos respaldarán inicialmente 29 fuentes de abasto e impulsores.

















