Trenes nacionales en Cuba para agosto: una salida cada 16 días y crecen las denuncias por corrupción y reventa de pasajes.
La publicación del calendario de los trenes nacionales de Cuba para agosto de 2026 volvió a poner en evidencia la profunda crisis del transporte ferroviario en la Isla.
Además de la escasa frecuencia de viajes, decenas de cubanos aprovecharon el anuncio oficial para denunciar presuntos casos de corrupción, reventa de boletos y falta de transparencia en la asignación de los pasajes.
La programación, difundida por la página oficial Rutas Nacionales, confirma que los servicios hacia el oriente del país continuarán operando con fuertes restricciones durante el mes de agosto.
Solo habrá trenes cada 16 días hacia varias provincias
Según el calendario divulgado, los trenes con destino a Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo mantendrán una frecuencia de una salida cada 16 días, muy por debajo de los niveles habituales de años anteriores.
En el caso del tren 15 con destino a Holguín, únicamente aparece programada una salida durante todo agosto, prevista para el día 16.
La publicación oficial reconoce las limitaciones del servicio y agradece el esfuerzo de los trabajadores ferroviarios para mantener las operaciones en medio de las dificultades que enfrenta el sector.
Sin embargo, el anuncio estuvo acompañado por una avalancha de comentarios de usuarios que aseguran que conseguir un pasaje se ha convertido prácticamente en una misión imposible.
Uno de los principales reclamos apunta a la presunta corrupción dentro del sistema de distribución de boletos.
«Es indignante tanta corrupción en este sentido, donde hay que pagar una millonada para viajar», escribió una usuaria.
Otros denunciaron haber acudido en varias ocasiones a las oficinas de venta sin éxito.
«He ido tres veces a la oficina de 26 para regresar a Guantánamo y siempre dicen que no hay capacidades. ¿Dónde están esos pasajes?», cuestionó otro usuario.
Denuncian reventa de pasajes por hasta 20.000 pesos
Las críticas aumentaron cuando, entre los propios comentarios de la publicación oficial, apareció una oferta para vender dos pasajes por 20.000 pesos cubanos, una cifra muy superior al precio oficial.
Para muchos usuarios, este tipo de publicaciones confirma que continúa funcionando un mercado paralelo de boletos mientras miles de personas no logran acceder al servicio por las vías legales.
Las denuncias sobre reventa no son nuevas. En los últimos años se han reportado casos similares tanto en estaciones ferroviarias como en terminales de ómnibus del país.
Desde junio de 2026, el Ministerio del Transporte eliminó la venta libre de boletos para los trenes nacionales de larga distancia y suspendió el uso de la aplicación Viajando para estos servicios.
Actualmente, los pasajes son distribuidos mediante comisiones provinciales y municipales, encargadas de evaluar la supuesta urgencia de cada solicitud.
Aunque las autoridades defienden el sistema como una forma de priorizar casos sociales, numerosos cubanos consideran que el mecanismo favorece la discrecionalidad y facilita actos de corrupción.
«Antes uno viajaba con su pasaje de regreso. Ahora conseguir un boleto es una bendición», comentó otra usuaria.
La crisis ferroviaria continúa agravándose
Las restricciones comenzaron a endurecerse en febrero de este año, cuando el Ministerio del Transporte declaró el llamado «modo emergencia» para los trenes nacionales debido a la falta de combustible, locomotoras y piezas de repuesto.
Inicialmente, los servicios hacia el oriente del país pasaron a operar cada ocho días, pero desde mediados de junio la frecuencia volvió a reducirse hasta una salida cada 16 días.
Mientras tanto, continúan las quejas desde provincias como Pinar del Río, cuyos residentes denuncian la ausencia de un servicio ferroviario regular, así como de usuarios de otros territorios afectados por los apagones, que dificultan incluso conocer cuándo existen capacidades disponibles.
Según cifras oficiales correspondientes a julio de 2026, la Empresa de Trenes Nacionales de Pasajeros opera actualmente apenas 16 trenes mensuales, una cifra muy inferior a los 62 servicios al mes que llegó a ofrecer el sistema ferroviario cubano en sus mejores años.

















