El cuidado de niños podrá ejercerse como actividad no estatal en Cuba bajo un nuevo sistema de autorizaciones. El cambio aparece en el Decreto 160/2026, publicado en la Gaceta Oficial.
La norma también mantiene permitidas determinadas clases particulares. Sin embargo, impone límites claros sobre quién puede ofrecerlas y cómo deben organizarse.
El cuidado infantil requerirá autorización
El decreto clasifica el cuidado de niños como una actividad autorizable o condicionada. Esto significa que no podrá comenzar únicamente con la inscripción de un negocio.
Los interesados deberán cumplir los requisitos que establezcan las instituciones competentes. Entre ellos pueden aparecer licencias, certificaciones de preparación y controles sobre el local utilizado.
La regulación busca ordenar una actividad que ha crecido ante la falta de capacidades en círculos infantiles estatales. En numerosos municipios funcionan cuidadoras y pequeños espacios privados para atender a menores.
La autorización no equivale a permitir escuelas privadas. El servicio se limita al cuidado y atención de los niños, sin capacidad para emitir títulos o certificaciones académicas.
Las clases particulares continúan permitidas
El Decreto 160 mantiene las clases de idiomas, repasos escolares, mecanografía, taquigrafía, música y otras artes.
Estas actividades solo podrán realizarlas trabajadores por cuenta propia. Además, no podrán contratar empleados para impartir las clases.
La limitación impide que un profesor convierta el servicio en una empresa con varios docentes contratados. Tampoco podrá constituir una academia privada con reconocimiento oficial.
Los profesores de música y otras artes no podrán desarrollar la actividad dentro de las sedes de instituciones docentes estatales.
No habrá titulaciones privadas oficiales
La enseñanza formal con titulación o certificación oficial continúa reservada al Estado. Ninguna mipyme, cooperativa o trabajador por cuenta propia podrá emitir diplomas con validez oficial.
El decreto tampoco autoriza la creación de academias privadas. Esta prohibición incluye centros que pretendan asumir funciones propias del sistema nacional de educación.
La diferencia resulta importante. Una persona podrá ofrecer repasos o clases de idiomas, pero no presentar el servicio como una escuela autorizada para certificar niveles académicos.
También se abren servicios de cuidado para adultos
La norma permite bajo autorización servicios de cuidado y rehabilitación. Las mipymes y cooperativas podrán participar en la atención no médica de adultos mayores y personas que necesiten apoyo.
La asistencia médica, odontológica y profesional de salud continúa reservada al Sistema Nacional de Salud. Los negocios privados no podrán presentarse como clínicas particulares.
Los organismos responsables deberán publicar los requisitos concretos para conceder permisos. El Decreto 160 les otorga siete días para emitir las disposiciones necesarias.
La norma entra en vigor el 4 de agosto de 2026. Hasta entonces, los interesados deberán esperar las instrucciones específicas de los ministerios de Educación y Salud Pública.

















