El Banco Popular de Ahorro informó nuevas medidas para el cobro de pensiones en Cuba, pero los jubilados denuncian apagones, colas interminables y falta de soluciones reales en las sucursales.
Banco Popular de Ahorro anuncia cambios, pero da pocos detalles
El Banco Popular de Ahorro (BPA) informó nuevas medidas para “garantizar” el cobro de las pensiones, en un contexto en el que muchos jubilados siguen sin poder acceder a su dinero a tiempo por los apagones, las largas colas y la mala organización en las sucursales. El anuncio oficial resulta escueto y deja sin respuesta dudas básicas de la población, pero las propias personas afectadas han empezado a compartir detalles de sus gestiones y experiencias.
En esencia, el comunicado del BPA anuncia la posibilidad de que un familiar o representante autorizado realice el cobro en nombre del jubilado, con el fin de evitar que los adultos mayores enfrenten directamente las dificultades de las sucursales. No precisa pasos exactos, plazos ni documentación requerida, lo que ha causado más preguntas, en un momento en que los cortes eléctricos interrumpen el servicio varias veces al día y las colas se extienden por horas bajo el sol.
Sin embargo, una usuaria identificada como L. Moliner contó que realizó un trámite en el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) del Cerro para poder ayudar a una amiga a cobrar su pensión. Explicó que llevó una carta firmada por ambas y los carnés de identidad, y que el proceso fue rápido: “como a los quince minutos de llegar y expresar lo que deseaba me entregaron el poder”, afirmó. Según le informaron, ese documento tendría una duración de un año, aunque esa condición no aparece descrita en el anuncio del banco ni en otras comunicaciones oficiales conocidas.
Mientras tanto, otros comentarios dejan claro que, más allá de cualquier procedimiento, el principal obstáculo sigue siendo la combinación de apagones, problemas de conexión y poca flexibilidad en las sucursales. “Lo que hace falta es que pongan paneles solares en los bancos para que puedan los jubilados cobrar porque con tantos apagones no alcanza el tiempo para cobrar”, escribió M. Varona.
La realidad de cobrar una pensión en Cuba
Entre las quejas más frecuentes, varias personas contaron que van al banco varias veces y regresan a casa sin nada. “Mi esposo ha ido al banco tres veces y no ha podido cobrar porque cuando hay corriente empiezan a hacer el cierre y cuando terminan al poquito rato se llevan la corriente”, relató M. Montada. Según su comentario, después de una cola inmensa, se fue la electricidad y les dijeron que tendrían que esperar hasta el lunes.
También aparecen dudas sobre la operatividad real de los servicios. “Si los cajeros están descontinuados o bien rotos, ¿cómo es posible que los trabajadores del banco no puedan pagarles por las ventanillas a los jubilados?”, preguntó A. Rodríguez, otra pensionada que asegura no entender por qué le ponen más trabas para cobrar su propio dinero. A esto se suma el malestar por lo que perciben como límites y escalones dentro del mismo banco: “te ponen una tarifa estable para todos, y entonces tenemos que hacer otra cola con sol, de pie, con apagones, para sacar la otra parte”, reclamó R. M. Méndez.
No todos los comentarios son negativos. “Esa medida está bien pensada, pues vemos a personas mayores en mal estado de salud, sillón de ruedas, en fin, hagamos la vida más fácil a todos, muy de acuerdo”, escribió C. Ruiz, que respalda las nuevas disposiciones del banco siempre que, en la práctica, permitan aliviar el peso de las colas y los traslados. L. Moren también calificó la noticia como “muy buena”, y expresó su esperanza de que la lean quienes trabajan en las sucursales “porque es una odisea cobrar y más los ancianos con dificultad para ir al banco”.













