El servicio de atención al cliente de Correos de Cuba ha respondido a un cliente que no es cierto que los paquetes se demoran más en el país que de Europa a La Habana.
“Me pueden explicar por qué los paquetes se demoran más en llegar de La Habana a Pinar del Río que de Europa a La Habana?”, consultó una persona afectada.
Desde el Grupo Empresarial Correos de Cuba contestaron que “respetan su criterio, pero eso que usted refiere no es cierto”.
Parece increíble que con todos los problemas de retrasos de paquetería, una de las agencias que se encarga de ello, se dedique a desmentir lo que es evidente. Por si fuera poco, añadieron que a través de su canal de Facebook público no ofrecen “respuestas personalizadas”.
El grupo recibió más comentarios del mismo tipo en su cuenta institucional. “¿Qué pasa con los paquetes que tienen desde hace casi un mes?”, “Agilicen la entrega, porque no es posible que desde hace dos meses tengo paquetes en los centros de Aduana y estas son las santas horas que no los han entregado”.
Directorio Cubano ha podido comprobar que paquetes enviados por la vía aérea desde España el día 27 de agosto, aún no aparecen en el sistema de Correos de Cuba. Entonces, sí es cierto, los paquetes se demoran más en el país que de Europa a La Habana.
Da igual por dónde empieza a trabarse un proceso que debería fluir sin problemas, por lo costoso, por los ingresos que le genera al país. Siempre los afectados terminan siendo los clientes.
Una vez más, la realidad dista mucho del discurso oficial. El mes pasado el Primer Ministro, Manuel Marrero Cruz, aseguró que la paquetería avanzaba de manera “estable”.
De acuerdo a la web de la presidencia de Cuba, “solo restaba el 1,5 % del total de los bultos con más de 30 días en espera de ser entregados a los clientes”.
De hecho, el texto refiere que “la situación de la distribución de la paquetería internacional avanza de manera estable, como resultado de la implementación de medidas gubernamentales para su perfeccionamiento”.
Sobre las reclamaciones, Marrero Cruz manifestó que la mayoría son de “bultos que no han llegado al país y, por tanto, la responsabilidad no es de las entidades nacionales, así como contenedores con menaje de casa que, violándose lo establecido, han incluido envíos de diferentes personas”.
