SNAP registró 5,5 millones de beneficiarios menos en julio de 2026 que un año antes, una caída que reduce su cobertura a niveles de 2009.
El programa de asistencia alimentaria de Estados Unidos atendió ese mes a 36.087.667 personas, agrupadas en aproximadamente 19,6 millones de hogares. Los datos corresponden a las estadísticas del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
En julio de 2025, la participación rondaba los 41,6 millones de personas. La reducción interanual equivale al 13,3%, aunque las cifras de junio y julio de 2026 son preliminares y pueden revisarse.
Menos inscritos no equivale a una sola causa
La disminución refleja un cambio en el número de participantes, pero no permite atribuir todas las salidas a un mismo motivo. Tampoco demuestra que todos esos hogares hayan dejado de necesitar asistencia para comprar alimentos.
La legislación federal aprobada en 2025 amplió los requisitos laborales para determinados adultos y modificó reglas de elegibilidad. También trasladó nuevas responsabilidades financieras a los estados. Estos cambios forman parte del escenario que enfrentan quienes solicitan o renuevan los beneficios.
Entre los factores que pueden influir en la participación figuran las variaciones de ingresos, el incumplimiento de condiciones y los obstáculos administrativos. También pueden salir del programa personas cuya situación económica mejora y que dejan de reunir los requisitos.
Renovaciones y requisitos que deben revisar los hogares
Para quienes reciben SNAP, la gestión del expediente corresponde a la oficina del estado donde residen. El Gobierno federal establece las reglas generales, mientras las agencias estatales administran las solicitudes y las renovaciones.
Los beneficiarios deben revisar las comunicaciones de esa oficina y comprobar la fecha de recertificación. Cuando corresponda renovar, deben entregar la documentación dentro del plazo indicado y confirmar que su caso continúe activo.
También conviene consultar si les afectan los requisitos laborales, qué actividades deben acreditar y si pueden acogerse a alguna exención. Las condiciones aplicables deben comprobarse con la agencia que administra el expediente.
Los cambios de ingresos, domicilio o composición del hogar deben comunicarse cuando corresponda. Mantener actualizados esos datos forma parte de los trámites para conservar la asistencia, junto con responder a los avisos recibidos.
¿Qué hacer ante una suspensión o un rechazo?
Quien reciba una notificación de suspensión o rechazo puede consultar con la oficina estatal el motivo de la decisión. Esa gestión permite conocer las opciones disponibles para solicitar una revisión o presentar una apelación.
El USDA dispone de un directorio de agencias estatales para localizar la oficina responsable de SNAP en el lugar de residencia.

















