Cada vez más conductores en Estados Unidos optan por llenar el tanque con gasolina premium, a pesar de que su precio supera en cerca de un dólar por galón al de la gasolina regular. La diferencia es mucho mayor que hace apenas una década y ha despertado una pregunta entre millones de automovilistas: ¿realmente vale la pena pagar más?
Los datos muestran que la demanda de este combustible sigue creciendo. Mientras en 2013 representaba alrededor del 9 % de las ventas de gasolina, el año pasado ya alcanzó el 13 %, impulsada principalmente por el aumento de vehículos que requieren o recomiendan un octanaje de 91 o superior.
¿Por qué cuesta tanto más?
Históricamente, la gasolina premium costaba unos 20 centavos más por galón que la regular. Sin embargo, esa diferencia comenzó a aumentar a partir de 2005 y hoy ronda el dólar por galón.
Parte del incremento se explica por cambios en los procesos de refinación y por el uso de componentes como el etanol para mantener un mayor nivel de octanaje y reducir emisiones contaminantes.
No obstante, expertos citados por CNN consideran que esos mayores costos no justifican completamente el aumento del precio al consumidor. Según datos de la Administración de Información Energética (EIA), mientras la diferencia entre los precios al público aumentó unos 70 centavos por galón en las últimas dos décadas, el costo mayorista solo creció alrededor de 20 centavos.
Para el analista Andy Lipow, presidente de Lipow Oil Associates, buena parte de esa diferencia termina convirtiéndose en mayores ganancias para las estaciones de servicio.
Más vehículos la necesitan
El crecimiento de la demanda también responde a la evolución del mercado automotor. Muchos modelos nuevos, especialmente camionetas, SUV y vehículos de lujo con motores turboalimentados, requieren gasolina premium para funcionar correctamente y evitar la detonación prematura del combustible dentro del motor.
Como estos automóviles suelen pertenecer a segmentos de mayor precio, sus propietarios tienden a absorber con más facilidad el costo adicional del combustible.
El mito de que mejora cualquier motor
Sin embargo, muchos conductores siguen comprando gasolina premium aunque sus vehículos no la necesiten, convencidos de que ofrece un mejor rendimiento.
Especialistas consultados por CNN explican que esa percepción proviene de décadas de campañas publicitarias que asociaron la palabra «premium» con una mayor calidad.
En realidad, el octanaje únicamente mide la resistencia del combustible a la detonación o «cascabeleo» del motor. No hace que el vehículo acelere más rápido ni aumente su potencia si el fabricante recomienda gasolina regular.
Un estudio realizado por la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA) concluyó que los vehículos diseñados para funcionar con gasolina regular de 87 octanos no obtienen beneficios apreciables al utilizar gasolina premium.
¿Cuándo sí conviene pagar más?
Los expertos coinciden en que la mejor opción es seguir siempre las recomendaciones del fabricante del vehículo.
Si el manual indica que el motor necesita gasolina premium, utilizar un combustible de menor octanaje puede afectar el rendimiento e incluso provocar daños a largo plazo.
Por el contrario, si el automóvil fue diseñado para funcionar con gasolina regular, llenar el tanque con gasolina premium normalmente solo supondrá un gasto mayor sin ofrecer ventajas reales.














