¿Qué cambia con la nueva Ley de Tierra en Cuba? Estas son las novedades que podrían transformar el campo cubano. El proyecto de Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal introduce cambios importantes para campesinos, usufructuarios, mipymes y propietarios. Estas son las principales novedades y cómo podrían impactar la producción de alimentos en Cuba.
Cuba se prepara para aprobar una de las reformas más amplias del sector agropecuario de los últimos años. El proyecto de Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal promete actualizar las normas que regulan la propiedad, el usufructo, la transmisión y el uso de las tierras agrícolas, en un momento marcado por la crisis alimentaria, la baja producción nacional y la creciente dependencia de las importaciones.
Aunque las autoridades insisten en que la futura legislación mantiene los principios históricos de la Reforma Agraria, la propuesta incorpora novedades que podrían modificar significativamente la gestión de las tierras y ampliar las oportunidades para productores privados y nuevos actores económicos.
Unifica más de 25 normas dispersas
Uno de los principales cambios es la creación de un único cuerpo legal que sustituirá y ordenará más de 25 disposiciones jurídicas que actualmente regulan distintos aspectos relacionados con la tierra agropecuaria y forestal.
Según el Ministerio de la Agricultura (MINAG), el objetivo es simplificar trámites, reducir contradicciones legales y ofrecer mayor seguridad jurídica a quienes producen alimentos en Cuba.
Las mipymes podrán acceder a tierras en usufructo
Entre las novedades más destacadas figura el reconocimiento formal de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) estatales, privadas y mixtas como productores agropecuarios y forestales.
La futura ley permitirá que estas empresas puedan solicitar tierras estatales ociosas en usufructo para desarrollar proyectos agrícolas y forestales vinculados al abastecimiento local, el turismo o incluso las exportaciones.
Hasta ahora, este reconocimiento no aparecía de forma expresa en la legislación vigente.
Más facilidades para obtener tierras
La propuesta flexibiliza los procedimientos para la entrega de tierras estatales ociosas.
Podrán solicitar usufructo no solo ciudadanos cubanos, sino también extranjeros con residencia permanente en la Isla.
Además, se amplían las extensiones máximas que pueden entregarse. Los beneficiarios podrán recibir inicialmente hasta 67,10 hectáreas, con posibilidad de incrementar posteriormente esa superficie hasta alcanzar las 268 hectáreas en determinados casos.
Un cambio importante para quienes viven en tierras en usufructo
Uno de los aspectos que más interés ha despertado es el relacionado con las viviendas construidas en tierras entregadas en usufructo.
Por primera vez, la ley reconoce expresamente derechos sobre estas viviendas y abre la puerta a su legalización como propiedad bajo determinadas condiciones.
Entre los requisitos figuran haber trabajado la tierra durante al menos cinco años, cumplir las obligaciones establecidas en el contrato de usufructo y que la vivienda reúna los requisitos exigidos por la normativa.
Compraventa y herencia con nuevas reglas
La futura legislación también introduce cambios relevantes para los propietarios privados de tierras.
Se autorizarán compraventas entre campesinos propietarios, siempre que cuenten con la aprobación de las autoridades agrarias y respeten los límites establecidos.
Además, se amplían las posibilidades de donación y herencia, incluyendo no solo familiares directos, sino también parejas de hecho y personas reconocidas por vínculos socioafectivos.
La ley también reconoce expresamente el derecho a dejar las tierras mediante testamento y permite establecer pactos sucesorios para evitar conflictos familiares.
Agricultura por contrato y nuevas fuentes de ingresos
Otro de los cambios relevantes es la institucionalización de la agricultura por contrato, una modalidad mediante la cual productores y compradores podrán pactar previamente condiciones de producción, financiamiento, asistencia técnica y comercialización.
La normativa también reconoce actividades complementarias como:
- Agroturismo
- Turismo rural
- Turismo de naturaleza
- Turismo de aventura
Estas actividades podrían convertirse en nuevas fuentes de ingresos para productores y comunidades rurales.
Dos registros para mayor control sobre las tierras
La ley contempla además la creación de un nuevo Registro de la Tierra, que coexistirá con el Registro Central de la Propiedad de Bienes Inmuebles.
Mientras uno certificará la propiedad, el otro controlará aspectos relacionados con el uso, posesión y usufructo de las tierras.
Según las autoridades, el objetivo es aumentar la seguridad jurídica y mejorar el control administrativo sobre este recurso estratégico.
Aunque la nueva ley amplía derechos, flexibiliza procedimientos y reconoce nuevos actores económicos, muchos especialistas consideran que el principal desafío sigue siendo económico.
La escasez de combustible, fertilizantes, maquinaria, financiamiento e insumos continúa afectando gravemente la producción agrícola en Cuba.











