La Dirección Provincial de Salud de Holguín alertó a las familias sobre el consumo habitual de la bebida energizante Shaka entre adolescentes cubanos.
El producto se ha convertido en una opción frecuente entre jóvenes que buscan mantenerse despiertos, estudiar durante más tiempo o sentir un aumento temporal de energía.
Las autoridades sanitarias advirtieron que sus componentes estimulantes pueden afectar a menores de edad. El sistema nervioso y el cardiovascular aún se encuentran en desarrollo durante esa etapa.
¿Qué contiene la bebida energizante Shaka?
La fórmula de Shaka incluye cafeína, azúcar, taurina y vitaminas del complejo B. La combinación se comercializa como una fuente rápida de energía, pero no sustituye el descanso que necesita el organismo.
Según la alerta, el exceso de cafeína puede causar palpitaciones y aumentar la frecuencia cardíaca. También puede elevar la presión arterial y provocar ansiedad, nerviosismo, temblores o irritabilidad.
Otros posibles efectos son el insomnio y los dolores de cabeza. El consumo frecuente también puede crear dependencia a la cafeína y afectar el descanso.
Las consecuencias pueden extenderse a la concentración y al rendimiento académico. Aunque el estímulo reduzca temporalmente la sensación de agotamiento, no elimina el cansancio acumulado.
Sabores asociados a bebidas alcohólicas
La advertencia también menciona presentaciones con sabores vinculados a bebidas alcohólicas, entre ellos vodka y mojito. Para las autoridades, estas variantes pueden normalizar entre menores productos relacionados con el alcohol.
Algunos adolescentes recurren a las bebidas energizantes antes de practicar deportes. Otros las consumen para prolongar las horas de estudio, especialmente cuando necesitan mantenerse despiertos.
Salud Pública explicó que el efecto estimulante puede “enmascarar” durante un tiempo la necesidad de dormir. Esa sensación no significa que el cuerpo haya recuperado energía.
Recomendaciones para las familias
La Dirección Provincial de Salud pidió reforzar la orientación en los hogares. Recomendó conversar con los adolescentes sobre los ingredientes del producto y sus posibles efectos.
El organismo aconsejó promover una alimentación adecuada, buena hidratación y suficientes horas de descanso. También instó a diferenciar las tendencias de consumo de los hábitos que favorecen el bienestar.
“La verdadera energía no se encuentra en una lata”, expresó la institución al cerrar su llamado preventivo dirigido a padres y adolescentes.

















