El voto cubanoamericano en Miami-Dade mantiene una fuerte preferencia republicana, pese al rechazo mayoritario a las deportaciones y las críticas de algunos electores a Trump.
La Encuesta Cuba 2026 de la Universidad Internacional de Florida (FIU) sitúa en el 68% el respaldo a candidatos republicanos para noviembre. Al mismo tiempo, el 76% desaprueba el aumento de las deportaciones de cubanos sin estatus legal ni antecedentes penales.
Los testimonios recogidos entre votantes muestran posiciones distintas ante las elecciones del 3 de noviembre. Algunos cuestionan las promesas sobre Cuba sin abandonar al partido; otros anuncian un voto de castigo a la Administración.
Desacuerdo migratorio y preferencia electoral
El rechazo a esas deportaciones alcanza al 63% de los republicanos encuestados. Además, el 87% del conjunto de participantes quiere reanudar la tramitación de beneficios migratorios para cubanos que ya están en Estados Unidos.
La investigación entrevistó a 1004 adultos cubanoamericanos de Miami-Dade entre el 4 y el 29 de septiembre de 2026. Su margen de error máximo es de 3,1 puntos porcentuales, con un nivel de confianza del 95%.
Entre los votantes registrados del sondeo, el 53% se identifica como republicano, el 27% como independiente y el 18% como demócrata. Son preferencias declaradas antes de los comicios, no resultados electorales.
Las promesas sobre Cuba dividen a los electores
Frank Rodríguez, economista que salió de Cuba durante la Operación Pedro Pan, ya votó por la congresista republicana María Elvira Salazar. Aunque cuestiona declaraciones de Trump sobre el exilio, sigue eligiendo en función de la política hacia la isla.
Alejandro Franqui Fernández, agente inmobiliario y DJ, también mantiene su apoyo republicano. Vota por ese partido desde 2020 y coloca las oportunidades para trabajar y prosperar entre sus prioridades. Considera que las propuestas dirigidas a Cuba pueden servir, aunque busquen respaldo electoral.
La actriz Indira Romero, votante independiente de Miami, expresa una posición contraria. Se siente traicionada por la Administración y prevé castigarla en las urnas. Para ella, pesan especialmente los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBTIQ+.
La economía pesa más que la política hacia la isla
Según el sondeo, la economía ocupa el primer lugar entre las preocupaciones electorales, seguida de la inmigración y la política hacia Cuba. El escritor Jorge de Armas, independiente cercano a candidatos demócratas, prioriza las condiciones de vida de su distrito.
Michael Bustamante, profesor de la Universidad de Miami, distingue el peso que conserva Cuba entre las primeras generaciones del exilio y sus familiares. A su juicio, los mensajes anticomunistas todavía pueden influir en la decisión electoral, aunque la isla no sea la principal prioridad del votante.
















